martes, 20 de octubre de 2009

Hoy, 20 de Octubre, festividad de Santa Adelina, no me resisto a comentar una cuestión que está totalmente de actualidad y que va a suponer, si nadie lo impide, un ataque contra la vida humana gravísimo. Me estoy refiriendo a la nueva Ley del Aborto que este gobierno que nos desgobierna (se ve que no tienen otra cosa mejor que hacer) nos quiere imponer.
Y es que me llama poderosamente la atención el hecho de que con todo el cariño y la admiración que Zparo muestra por la ONU, entidad que ya sabemos a qué se dedica (aunque eso es otra historia), no muestre ni el más mínimo interés por las cuestiones que plantea UNICEF que, aunque Zparo no lo sepa, no es, ni más ni menos, que el Fondo de Naciones Unidas para la Infancia.
¿A qué me refiero? Básicamente, estoy hablando de lo que aprobó la Asamblea General de Unicef en su resolución 44/25 de 20 de noviembre de 1989, que no es otra cosa que la Convención sobre los Derechos del Niño, cuyos cuatro principios básicos son: la no discriminación, la dedicación al interés superior del niño, el derecho a la vida, la supervivencia y el desarrollo, y el respeto por los puntos de vista del niño.
No hace falta mirar más leyes, ni saber que en su día el Tribunal Constitucional consideró ilegal la ley del aborto. Sólo es necesario ver estos cuatro pilares y observar como el PSOE los echa abajo sin el menor rubor: con el primero lo hacen cuando en su ley asesina afirman que con el aborto se podrá facilitar el que no nazcan niños enfermos o con problemas. ¿Pero que clase de dios se creen para decidir quien puede o no nacer? La discriminación. El segundo es evidente, cuando el único interés que los mueve es la eliminación del niño. El tercero no requiere más comentario, y el cuarto sobra puesto que no se respetarán los puntos de vista del niño ya que ni siquiera se le permitirá nacer.
De todos es conocida la limitada capacidad intelectual que tienen tanto Zparo como algunos de sus ministros (por no decir todos), de todos es sabido el radicalismo de este gobierno y de gran parte del PSOE, de todos es sabido el problema que Bibiana Aido -¡que habremos hecho para merecer esto!- tiene con los conceptos ser humano y ser vivo, pero lo que es evidente, puesto que así lo afirma la comunidad científica, es que la vida empieza en el mismo momento de la concepción. Está demostrado científicamente y no tiene más discusión. Por tanto, la eliminación de vidas humanas mediante el aborto tiene un nombre simple y claro: asesinato. Y la selección de la raza, asesinando a embriones que puedan estar enfermos o tener cualquier otro problema, también tiene un nombre: lo hicieron algunos no hace más de setenta años, y se llama nazismo.
Ante esta injusticia, el pasado sábado hubo una enorme manifestación en Madrid en defensa de la vida. Se reunieron casi dos millones de personas en un ambiente festivo donde sólo se pedía la no aprobación de esta ley asesina. Pues bien, como siempre, hemos tenido que soportar el triste espectáculo que dan tanto el gobierno como el PSOE cada vez que en este país sucede algo que no les gusta. Primero fue la cantidad de gente que según ellos fue a la manifestación -¡50.000 personas! ¿Pero es que no vieron las fotos o es que nos toman por tontos? Segundo, el insulto a los asistentes: que si son la caverna, que si son radicales ultracatólicos, que si la intención que tenían era pedir el ingreso de la mujer que abortara en la cárcel, etc. (por cierto que alguien debería de explicarles a estos señores que jamás ha entrado una mujer en la cárcel en España por abortar). Y en tercer lugar, y viendo que por aquí no estaban teniendo mucho éxito, ayer algunos ministros se descolgaban con que la manifestación había sido violenta en contra del gobierno. Y eso por no hablar de los comentarios que hacen las feministas radicales, que superan ellas solas todo lo aquí comentado.
Desde que llegó este gobierno al poder no han hecho nada más que interferir en nuestras vidas y además decirnos que lo hacen por nuestro bien, que nosotros somos incapaces de cuidar de nosotros mismos y que necesitamos que alguien nos proteja y ampare. Creo que ya ha llegado el momento de plantarse y de decir basta. Nos quitaron de fumar, nos quisieron quitar de beber, nos quisieron poner a régimen, ahora quieren que abortemos a nuestros hijos y, mañana, nos pedirán que. matemos a nuestros ancianos y enfermos. Y todo será por nuestro bien. ¡Y ay de aquel que ose enfrentarse a esto! Se convertirá inmediatamente en un marcado, en un fascista, en un radical.
Creo que nadie en España había demandado ni una reforma ni una ley nueva del aborto; creo que en España hay suficientes problemas (el paro galopante, la deflación creciente, el cierre diario de miles de empresas, el problema de las familias para llegar a fin de mes, la deuda del estado, la subida de impuestos, el terrorrismo, Cataluña, las hijas de Zparo, etc.) como para que lo único que mueva a este gobierno al unísono sea la legalización del aborto libre. Eso sí, mientras se habla del aborto, no se habla de todo lo demás. Por eso creo sinceramente que si no están dispuestos a trabajar por los problemas que realmente acechan a todos los españoles, y sólo lo van a hacer para seguir instalando en este país su radicalismo trasnochado barnizado de progresía, lo que deberían hacer es irse a su casa y dejarnos tranquilos.
Mención aparte, y aunque algunos medios le estén dando más importancia a ésto que al asesinato de los niños, merece la intención del gobierno de que las menores a partir de 16 años puedan abortar sin el consentimiento paterno. Es decir, que además de asesinar, pretenden cargarse el concepto de familia. Todo muy progre. Las razones que dan a favor: que con 16 años una niña ya es una mujer que puede tomar decisiones o para evitar que acuda a abortar a sitios indebidos. Es impresionante. Vivimos en un país en el que con 16 años no puedes comprar tabaco ni alcohol, no puedes conducir, ni siquiera puedes votar, pero si estás lo suficientemente preparada para tomar una decisión tan dificil y con tantas repercusiones físicas y psicológicas como es un aborto, y además sóla, sin la ayuda de nadie, sin el cariño de los tuyos. Sólo porque tú lo vales. Me parece que sería mucho más efectivo educar a los niños en la sexualidad (más que en la educación para la ciudadanía), me parece que sería mucho más efectivo facilitar medios sociales y psicológicos para cuando hay un embarazo no deseado y me parece mucho más efectivo ayudar económicamente a esos padres que gastarse el dinero en asesinar a los niños.
Pero en el fondo los comprendo: teniendo esas caras y esa escasez de inteligencia a lo mejor añoran que sus padres no los hubieran abortado.

miércoles, 7 de octubre de 2009


He querido empezar hoy mi blog, día 7 de octubre de 2009, festividad de Nuestra Señora del Rosario, con esta viñeta que alguien me hizo llegar el otro día, y que refleja bastante acertadamente la situación que estamos viviendo hoy en día, quedando ayer plenamente confirmado que en España hay un problema gravísimo en educación.
Y es que anoche, como muchos españoles, estuve viendo el programa que emitió Antena 3 Televisión, llamado "Curso del 63", que mostró claramente cuáles son los problemas básicos que tiene el sistema educativo español. Pero antes de nada me gustaría decir que espero que este programa no haya sido planteado como una burla al sistema educativo que había en aquella época, porque entonces lo único que habrá conseguido es acentuar aún más el problema que ya existe.
Fueron varias las cuestiones que llamaron mi atención durante este programa. La primera es la postura sobrada, incluso chulesca, que tenían, en su inmensa mayoría, los alumnos participantes. Fue una exhibición de una supuesta independencia, de un no depender de nadie, de un bastarse individualmente contra el mundo digno de estudio psicológico. Y no lo digo por su comportamiento inicial, que ya de por sí fue llamativo, máxime teniendo en cuenta que me imagino que alguien les habría explicado a donde iban y en qué iba a consistir su participación, más aún teniendo en cuenta que dicha participación es voluntaria. Me sorprendió muchísimo el berrinche infantil que pillaron algunos de ellos cuando les instaron a quitarse el muestrario de joyería que llevaban en su cuerpo o cuando les informaron de que iban a pasar por la peluquería, especialmente el joven que decidió abandonar este programa cuando le dijeron que iban a cortarle el pelo porque, según sus propias palabras, "en el pelo estaba su personalidad". Mal va este país si la personalidad de nuestros jóvenes radica en su pelo, en sus mechas o en sus pendientes, y mal futuro tiene este joven si realmente cree que la personalidad de alguien está en su pelo, además de la cantidad de plegarias que elevará al cielo para no quedarse calvo.
Pero aún me llamó más la atención la ignorancia supina que tenían todos estos jóvenes. No sabían las tablas de multiplicar, no conocían la geografía española básica y ni siquiera eran capaces de mantener una conversación con un tratamiento mínimo de cortesía, mezclando el trato de usted con el tuteo. Claro que no sé de que me sorprendo, si tan siquiera sabían hablar correctamente. Gloriosa aportación a la lengua española tuvo la alumna malagueña que, en un momento del programa, afirmó "habemos cuatro de Málaga...". Pero lo más llamativo en lo que a este tema respecta, es la reacción que tuvieron algunos padres de estos chicos cuando afirmaban sin rubor que sus hijos eran buenos estudiantes con unas notas magníficas. Y he aquí uno de los grandes problemas del sistema educativo español: como no se puede exigir a los alumnos, puesto que estos son un compendio de derechos que carecen de ninguna obligación, o se reduce el nivel de exigencia a la mínima expresión o la mayoría de alumnos colapsarían el sistema educativo al no poder avanzar de curso. Pero en lugar de trabajar para solventar este grave problema, lo único que se le ocurre a los políticos de turno es que, para evitar el alto índice de abandono escolar que hay en España, especialmente en Andalucía, están planteando la posibilidad de dar dinero a los alumnos para que no abandonen el colegio hasta llegar a la edad mínima legal para trabajar. ¡Le quieren poner un sueldo a unos señores que son incapaces de cumplir con su obligación! ¿Esto es una solución? Mal vamos, mal vamos. Y a ésto sumenle la nueva ley de educación aprobada por este gobierno de Zparo que lo único que hace para evitar este problema es permitir pasar de curso a los alumnos con cuatro o cinco asignaturas suspensas. Insisto, mal vamos, mal vamos.
Y para terminar de rematar la faena, también pudimos ver el comportamiento que los padres de hoy en día, en general, tienen ante este tema. Y es que fue muy significativo la reacción de unos padres de un alumno quién, después de protagonizar un espectáculo bastante patético con el profesor, afirmó sin reparo que su hijo había demostrado una gran templanza ante la regañina que sufrió que, por supuesto, fue inmerecida, ya que él (el padre), textualmente, "le hubiera dado dos ostias al profesor". O cuando una alumna presumía de que había pegado a profesores y que, de estar en la calle, ya le habría pegado a la profesora del programa, mientras su madre se limitaba a decir que su hija era muy temperamental. Y aquí es donde viene como anillo al dedo la viñeta del comienzo; hace unos años, cuando los de mi generación íbamos al colegio, teniamos que dar explicaciones de nuestras malas notas y, por supuesto, de cualquier llamamiento que hicieran a nuestros padres por parte de los profesores. Sin embargo, hoy en día, tanto si las notas son malas como si los padres son llamados a capítulo por el mal comportamiento de sus hijos, el único culpable es el profesor, elevando a sus hijos a la categoría de santos inocentes.
Todo ésto se pudo ver ayer durante el programa y, mucho me temo, que lo seguiremos viendo en los programas que resten. Ninguno de estos alumnos va a cejar en su comportamiento y los padres van a seguir defendiendo a sus hijos, hagan lo que hagan y digan lo que digan. Y así nos irá, porque si no hay una reflexión profunda por parte de los padres de hacia donde vamos con la educación que se está dando a nuestros hijos, si los políticos no toman cartas en el asunto y elaboran por fin una ley educativa que esté basada única y exclusivamente en criterios educativos, dejando de usar esta ley como un arma política que sirva para aleccionar en los planteamientos de los partidos de turno a estos alumnos y que, por supuesto, no tenga que ser derogada cada vez que hay un cambio de gobierno, y si los jóvenes no aceptan unos criterios básicos de respeto, esfuerzo y dedicación que les permita alcanzar una formación ética, personal y profesional acorde con las necesidades que el nuevo siglo obliga, realmente el futuro de este país es negro, muy negro.
Por tanto, espero y deseo que pronto se tomen medidas en este sentido y que, ya que todos los protagonistas de este tema parecen ser que son ciegos y no ven el problema que hay, este programa sirva para quitarles el velo de la cara y se pongan pronto manos a la obra para darle la vuelta a la situación actual, que bastante trabajo tienen por delante.
No me gustaría terminar sin hacer una mención a un personaje que participó en el debate posterior al programa. He de decir que sólo pude ver unos minutos del debate, pero fueron más que suficientes para oir en varias ocasiones a un señor, representante de un sindicato de estudiantes, que soltó un discurso sobre las consecuencias que ese tipo de educación había tenido sobre la diferencia social entre los obreros y los banqueros y lo malo que había sido el régimen franquista para la educación, pero ninguna palabra sobre la problemática actual. Bueno sí, para decir que se estaba exagerando y que no era para tanto. ¡Y lo peor es que se quedó tan gusto! Lo primero que hay que destacar es lo llamativo que resulta ver a un señor que pasaba de sobra la treintena como representante de un sindicato estudiantil; claro que después de oirlo ya le queda a uno claro porque (lo que no queda tan claro es el curso en el que está). Y lo segundo es la gran politización que tienen, normalmente, estos sindicatos estudiantiles a los que, por cierto, no sé porque llaman así, puesto que sería más correcto llamarlos juventudes del partido x, por ejemplo. Y es que son organizaciones totalmente politizadas, a las que no le interesan nada los asuntos que realmente importan y son necesarios para los estudiantes, sino que trabajan sólo y exclusivamente para el partido político que les respalda, tal y como quedó demostrado anoche. Y con estas representaciones, dificilmente se podrá contar con ellos para solucionar este problema. Todo lo contrario, se lanzarán a la calle y encabezarán una serie de protestas, que acabarán todas en disturbios, en defensa de sus derechos (que son todos los del mundo) y para acabar con el sistema opresor que intentan imponerle.
En fin, que así nos va.


viernes, 2 de octubre de 2009

Hoy, 2 de Octubre, festividad de los Santos Ángeles Custodios, puede ser un gran día para este país. Hoy se decide la ciudad organizadora de los Juegos Olímpicos del 2016, a los que es candidata Madrid.
¿Y porqué es importante? Pues son muchos los motivos que hacen que la designación de Madrid como ciudad olímpica sean buenos para este país, y más con la situación económica que vivimos desde hace unos años. Es por ello, que uno no llega a comprender que haya gente que se oponga o que critique esta posible designación, más aún cuando la candidatura de Madrid tiene ya construídas el 77% de las instalaciones necesarias para celebrar estos Juegos Olímpicos.
Se critica por parte de algunos el gasto que ha supuesto construir estas instalaciones, pero se equivocan al hablar de gasto porque en realidad lo que se ha hecho es una inversión; inversión que es necesaria para desarrollar cualquier negocio, y los Juegos Olímpicos, no lo olvidemos, son un negocio. Y es esta condición de negocio, la que hace que sea bueno para España la concesión de éstos.
¿Porqué hablo de negocio y porque es importante esta elección? En primer lugar, podríamos hablar de los puestos de trabajo que se generan al tener que construir las instalaciones olímpicas, pero como éstas ya van muy avanzadas ni siquiera voy a considerar esta opción. No es necesario, hay muchas más: en primer lugar, la promoción de España en el mundo que, desde el punto de vista turístico se realiza. Ya sé que España es el segundo destino turístico del mundo, pero sin duda, la celebración de estos Juegos, además de atraer a mucha gente durante la celebración de los mismos, permitirá derribar el tópico del "sol y playa", con lo que las ciudades de interior se verán también beneficiadas por este turismo. En segundo lugar, la cantidad de dinero que se mueve alrededor de unos Juegos, y no hablo de las pruebas deportivas, sino del uso de restaurantes, hoteles, servicios públicos, etc. que se producen entre los visitantes que pudieran venir, los atletas y las delegaciones oficiales. En tercer lugar, la celebración de los Juegos colocarían a Madrid en la posición que debería estar como capital de España en el mundo; recordemos todos que Barcelona empezó a obtener fama internacional a raíz de la celebración de los Juegos Olímpicos del 92. Y, en cuarto lugar, aunque quizá sea el motivo menos importante, se conseguirá demostrar a algunos sectores del nacionalismo catalán que Barcelona tuvo sus Juegos porque España quiso que los tuviera, y que, aunque ellos no hayan apoyado la candidatura de Madrid, España también quiere que Madrid los tenga, demostrándose que los únicos prescindibles que de verdad hay en este país son ellos. Hay un último motivo, que espero que no se cumpla, y es que si sigue la crisis (y al paso que va la burra, no me extrañaría), también vendrán bien unos días de relajación mental ante los problemas diarios que nos oprimen (aquello del pan y circo).
Espero y deseo que Madrid sea elegida esta tarde ciudad olímpica, y espero y deseo también que nadie, ningún partido político, se ponga la medalla de esta consecución. Todos los que han trabajado por la candidatura tienen su parte de gloria en este, y ojalá que sea así, éxito, y la mejor manera de demostrarlo es no apropiándose de los Juegos.
Lo digo porque ya conocemos todos la maquinaria propagandística de cierto partido que, ante la que está cayendo, no dudará en ponerse la medalla de los logros obtenidos y en hablar de la gran capacidad de liderazgo que tiene el presidente de ese partido. Se deberían conformar con que, si Madrid es elegida, nadie en dos o tres días, se acordará de la crisis, ni del paro, ni de la subida de impuestos, y sólo se hablará de Madrid 2016.
Esperemos acontecimientos. Sin duda, desde aquí denunciaré cualquier intento de apropiación de estos Juegos, si es que al final lo conseguimos.
Mientras tanto, y parafraseando a uno de los ciudadanos más ilustres de una de las rivales olímpicas, sólo me queda decir: ¡SÍ, PODEMOS!