jueves, 24 de diciembre de 2009

Escribo hoy, día 24 de diciembre, para hacer algo de lo más normal: felicitar la Navidad a todos los que siguen este blog, además de agradecerles la atención que me prestan y el tiempo que me dedican.
Sí, amigos, hoy se conmemora el 2009 aniversario del nacimiento de Jesús. Porque esto es lo que se celebra el día de Nochebuena y en Navidad: el nacimiento de Jesucristo. Lo digo porque últimamente parece que esto no está tan claro.
Y es que desde muchos sectores de nuestra sociedad (políticos, periodísticos, las televisiones, algunas asociaciones,...) se empeñan en vestir la Navidad de un laicismo galopante que hace que, por supuesto, se tenga que celebrar (la Navidad digo, porque eso sí, seremos muy laicos pero las fiestas aunque sean católicas, que no nos las quiten), pero que dicha celebración no recuerde en nada a lo que realmente se está rememorando.
De esta manera, invaden nuestras calles con adornos que poco o nada tienen que ver con el nacimiento de Jesús, se llenan los escaparates de las tiendas con la palabra "Felicidades" (eso sí en varios idiomas, incluidos el catalán o el euskera, porque hay que ser políticamente correcto) y nos bombardean con el trabajo que un señor gordo vestido de rojo, que recorre el mundo en un trineo tirado por renos, hace durante esta noche para que todos los niños tengan sus juguetes. Como será la cuestión, que hasta se rumorea que el mensaje que su Majestad, el Rey D. Juan Carlos, dirige a los españoles tendrá cambios estéticos. ¿Y a que no adivinan en qué consisten estos cambios? Pues según el rumor, en la eliminación del Belén que tradicionalmente acompañaba al Rey en su mensaje. Pronto saldremos de dudas, pero si es cierto, es triste que el Rey acepte estas imposiciones laicas.
Me resulta muy gracioso como algunos directores de colegios han eliminado los belenes de los centros que dirigen, aún a pesar de que la mayoría de sus alumnos sean católicos (en esto son tan democráticos que, aunque sólo haya una persona a quien moleste un símbolo religioso, lo eliminan, perjudicando a la mayoría; curiosa manera de aplicar la democracia y la libertad), pero sin embargo, no renuncian a los días de vacaciones que estas fiestas navideñas le proporcionan. Me resulta muy gracioso como los "laicos del mundo" felicitan estas fiestas, aún dejándolo en un simple "felicidades" (¿porqué? ¿es tu cumpleaños, tu santo, te ha tocado la lotería, has encontrado trabajo...?), porque de esta manera tienen la excusa de celebrarlas también (¿quién va a renunciar, por muy laico que se sea, a reunirse con los familiares y amigos y celebrar copiosas comidas?). Pero lo más gracioso, con diferencia, es la exaltación de la figura de Papa Noel, o mejor dicho Santa Claus, con tal de denigrar a los Reyes Magos. Y sólo porque estos estuvieron en el Portal de Belén adorando al Niño Dios, y el tal Noel este, no.
Han sido mil las excusas que se han ido poniendo históricamente para realzar a este personaje, del que se sospecha que le pega al alcohol (de ahí sus prominentes coloretes). La más llamativa, sin duda, es la de que así los niños tienen más días para jugar. ¿Acaso es que pasadas estas fechas los juguetes se desintegran? ¿O es que está prohibido jugar con los regalos después del día 6 de enero? No seamos simples: después del 6 de enero, todavía le quedan al año 359 días para que los niños puedan disfrutar de sus regalos. En fin, cosas veredes.
Pero lo más curioso es que vanaglorian la imagen de un ser que es un invento de Coca Cola. Sí, amigos. Los que están todo el día con la matraca del consumismo y de los abusos del capitalismo, adoran, con tal de no aceptar a los Reyes Magos, a un ser que se inventó la Coca Cola. Brevemente, y para no hacerme muy pesado, resumiré la historia de San Nicolás, que es así como se llama el personaje sobre el que está basado Papa Noel. San Nicolás nació en lo que actualmente es Turquía en el siglo III d.C. De familia adinerada, quedó huerfáno muy joven, heredando la gran fortuna de sus padres. Entonces, decidió hacerse sacerdote y repartir sus bienes entre los pobres. Posteriormente, un holandés adoptó esta historia para la celebración de una fiesta en la que se repartían regalos a los niños, traduciendo el nombre de San Nicolás al holandés (Sinterklaas). De ahí, en el siglo XVII, esta historia pasó, con la emigración de los holandeses a Nueva Amsterdam, a lo que ahora son los Estados Unidos, donde Washington Irving adoptó a este personaje para una de sus obras, cambiando su nombre por el de Santa Claus, quien, lejos de su actual imagen, era representado como un duende vestido de verde. Y así pasaron los años, hasta que en el siglo XX, Coca Cola encargó una campaña de publicidad con este personaje, lo que le supuso la adopción de su nueva imagen de gordo bonachón vestido de rojo. En fin, que ellos sabrán lo que hacen, pero que deberían reflexionar sobre ello porque, en definitiva, por muy laico que lo pongan, Santa Claus deriva de un santo católico.
Termino ya, porque me desvío del tema y tampoco era esta la cuestión. Sólo desearles una Feliz Navidad y que el Niño Dios que esta noche nace, nos llene a todos de alegría, de paz y de salud.
Y como alguien ha dicho por ahí, si quieren pasar unas Felices Navidades, olvídense, aunque sólo sea por unos días, de Zparo.

jueves, 17 de diciembre de 2009

Escribo hoy, 17 de diciembre, festividad de San Lázaro, porque hoy es un día triste para este país. Bueno, la verdad que desde que Zparo y sus adláteres llegaron al poder, que no al gobierno, casi todos los días son tristes en este país.
Si, amigos. Zparo y sus adláteres han convertido hoy a España en un país genocida. Desde hoy morirán miles de niños cada año asesinados por el poder que Zparo y sus muchachos se han otorgado, sin más justicia y sin más oportunidad que la que le quieran dar sus padres, o peor aún, sus madres por sí solas (ya saben, aquello de nosotras parimos, nosotras decidimos). Y lo triste es que, encima, se felicitan por este "logro". ¡Qué tiempos aquellos en los que la izquierda llamaban asesino a Aznar! Me pregunto cómo habrá que llamarlos a ellos.
Bibiana (¡qué habremos hecho para merecerla!) está feliz, Trinidad Jimenez (idem de lo mismo) rebosa felicidad y Fernández de la Vega (sin comentarios) está que no cabe en sus trajes únicos y diarios. Curiosamente ninguna de las tres son madres, quizá por ello puedan estar felices y orgullosas de lo que hoy han conseguido. A lo mejor, si lo fueran, en vez de orgullo lo que sentirían es vergüenza.
Pero no es sólo la ley del aborto. Desde que Zparo llegó al poder, que no al gobierno, insisto, se ha empeñado en dividir, en volver a crear dos Españas, en definittiva, a intentar restaurar la II República tal y como fue, intentando ganar la Guerra Civil setenta años después si para conseguirlo fuera necesario.
A Zparo le importan tres pitos los problemas de los españoles: el paro, el terrorismo, el no llegar a fin de mes,... Esto le da exactamente igual. Su único objetivo es convertirse en el presidente de la III República, que será una copia exacta de la II. Y para ello no le temblará la mano en tomar todas las medidas que considere oportunas, aunque lo único que consigan es más división y más odio.
Decía el exministro Jordi Sevilla que a Zparo había que darle dos clases de economía en sendas tardes. Y no estaba equivocado. Bueno, sí; se quedó corto. También habría que explicarle que en democracia, cuando sales elegido presidente del gobierno o de cualquier otro órgano, eres el presidente de todos, los que te votan y los que no lo hacen y, por lo tanto, las medidas que tomes, independientemente de que tengan un caracter más de izquierdas que de derechas o viceversa, tienen que ir encaminadas en beneficio de todos tus gobernados. Y esta lección, por desgracia, no la aprendido, o lo que es peor, no la quiere practicar. Pero lo triste es que parece ser que no hay nadie ni entre los militantes ni entre los votantes del PSOE que esté dispuesto a hacer frente a esta situación y a volver las cosas a su cauce.
Y el colmo de todo esto es la hipocresia que muestran para tapar sus injusticias. Han tenido la desfachatez de asegurar que con la nueva ley del aborto, lo que se hace es equiparar la legislación española con la de otros países europeos. También en otros países europeos tienen sueldos que duplican o incluso triplican al de los españoles (el que lo tiene) y no hacen nada para equipararnos. Y también en otros países europeos existe la cadena perpetua y aquí, en España, a pesar de que cada vez somos más los que pedimos su instauración inmediata, ni se plantea este tema. Bibiana, la inefable Bibiana, ha llegado a afirmar que esta ley nacía con el consenso de la mayoría de la sociedad. Parece ser que no ha leído, por ejemplo, la encuesta que un diario que no es precisamente sospechoso (El País) hacía sobre esta ley, donde el 85% de los encuestados estaban en contra de la ley. Y para más inri, la semana pasada Zparo afirmaba sin rubor, con motivo de la celebración del Día de los Derechos Humanos, que el principal derecho del hombre era el derecho a la vida. Y los no nacidos, ¿no tienen derecho a la vida?¿O vas a decir que el no nacido no es ser humano como ya hizo Bibiana?
Y para que vean que clase de políticos nos desgobiernan vean este ejemplo: mañana se votará en el Parlamento de Cataluña si se pueden o no celebrar corridas de toros en Cataluña. Pues bien, el PSC (partido genocida puesto que ha votado a favor de la ley del aborto) ha dado libertad de voto a sus diputados. O sea, que lo que no ha hecho para la vida humana, impidiendo que sus diputados puedan votar en conciencia (aunque ya han demostrado todos que le tienen más amor al sillón que a su conciencia), lo va a hacer para la vida de un toro.
No es el momento de entrar en este tema de los toros, aunque todo el mundo sabe que el único motivo que tienen para prohibirlas es su vinculación con España y con sus tradiciones. La vida del toro les importa tanto como el paro, el hambre o el terrorismo le preocupan a Zparo, pero sin embargo, aunque sólo sea para el hecho de votar, conceden una libertad que la vida humana no merece.
Y es que, y aunque no es día para bromas, donde esté una buena corrida... que se quite el fútbol, ¿no?

viernes, 4 de diciembre de 2009

Escribo hoy, día 4 de diciembre de 2009, festividad de Santa Bárbara, porque hoy es un día grande para España. Si, amigos, sí. España se ha convertido, de la noche a la mañana, en un país sin problemas, el país perfecto:
  • En España ya no hay paro. Los más de cuatro millones trescientos mil y pico de desempleados (sí, amigos, porque el Gobierno quita cada mes de las listas del paro a las más de 500.000 personas que se encuentran realizando cursos de formación, aunque estos también están en el paro), ya están todos trabajando y, además, con contrato indefinido y con sueldos a nivel europeo.
  • Las empresas han dejado de cerrar, están obteniendo financiación y vuelven a relanzar sus actividades, pagando sus deudas y evitando así todos los concursos de acreedores que en los últimos años se han declarado.
  • La delincuencia ha desaparecido. Ya no hay noticias de sucesos en los periódicos, podemos salir a la calle sin miedo a ser atracados, violados o asesinados.
  • ETA se ha rendido, ya no queda ningún terrorista suelto y, además, los independentistas han dejado de tomar medidas violentas y radicales.
  • Los partidos independentistas se han dado cuenta de su error y vuelven a redil de España.
  • Se han cambiado las leyes y ya no tendremos que volver a ver ni a asesinos, ni a violadores, ni a terroristas, salir de la prisión sin cumplir sus condenas. La Ley del Menor también ha sido derogada, con lo que estos delincuentes pagarán sus delitos con todo el peso de la Ley.
  • La inmigración ilegal ya no es un problema.
  • España vuelve a tener el peso internacional que nunca debió perder, incluso Inglaterra deja de vacilarnos con Gibraltar y se plantean devolvernos la soberanía.

Sí, amigos. Todo esto ha pasado de una noche para otra. Estamos todos de enhorabuena. ¿Y en qué me baso para afirmar todo ésto? Pues es simple. Y es que digo yo que en España no tiene nada que haber ningún tipo de problema cuando los políticos -¡ay, los políticos!- no tienen otra cosa en que pensar que en eliminar los crucifijos de las escuelas. ¡Ojo! Y digo las escuelas, todas, públicas y privadas.

Permítanme la expresión: ¡manda cojones! Sí, amigos, ¡manda cojones! Manda cojones que con lo que está cayendo en este país, la preocupación más grande que tengan los políticos que, en teoría, son los que tienen que trabajar para y por los ciudadanos, sea un crucifijo. Ante esto, no me queda nada más que hacer unas consideraciones:

La primera es que en España, desde hace muchísimos años, tantos como los mismos que hace que yo dejé el colegio (y les puedo asegurar que han pasado muchos), en España no hay crucifijos en los colegios públicos. O sea, que lo único que pretenden con esta proposición es meterse en la vida privada de las personas, cuestión ésta que es muy común en la izquierda española. Recuerden: no puedo conducir por tí, no fumes, no bebas, haz una dieta equilibrada, Sitel, etc., etc., etc. Alguien debería explicarles que ni Zparo ni ningún otro político son nadie para meterse en la privacidad de las personas, y eso incluye a los colegios privados o concertados.

La segunda es que esta medida, cuya defensa está basasda en el supuesto laicismo del estado español, no tiene nada que ver con el laicismo ni con la laicidad. Esta medida tiene mucho más que ver con el anticatolicismo, otra cuestión que en la izquierda española es algo común históricamente. Porque digo yo que si fuera una medida laicista, también tendrían que haber prohíbido la utilización del velo en las escuelas, por ejemplo, o la imposibilidad de testificar ante un juez con un velo puesto, cuestión que ha pasado en la Audiencia Nacional no hace tanto tiempo. Además, por todos es conocido la simpatía que este gobierno y sus adláteres tienen hacia el Islam y otras confesiones, no por creencias, sino por perjudicar a la Iglesia Católica que, en el fondo, es lo único que les preocupa.

Y la tercera, y quizá la más grave, puesto que ya se ha repetido en la historia y nunca ha traído buenas consecuencias, es que a la izquierda española, cuanto más se radicaliza, siempre acaba saliéndole el "matacuras" que lleva dentro. Y hoy por hoy, el PSOE de Zparo, por no hablar de IU o de ERC, es el radicalismo personalizado, y a las pruebas me remito: han detenido a militantes del PP simplemente por ir a una manifestación, han atacado las sedes del PP, han atacado y atacan a la Iglesia Católica cada vez que da su opinión, como si éstos no tuvieran derecho a opinar (olvidan que además de curas o de obispos son personas y que, según la moribunda Constitución Española, todos los españoles somos iguales, con independencia de nuestra raza, credo o religión), han insultado a los españoles que nos negamos a aceptar el aborto o la píldora abortiva, etc.

Debemos estar atentos y precavidos. Se empiezan con estas medidas y se acaba eliminando todos los símbolos religiosos de las calles. Porque digo yo, ¿y los belenes, acaso no es la misma persona la que nace en ellos que la que luego muere en la cruz?, ¿y las cabalgatas de Reyes Magos o las procesiones de Semana Santa o de patrones de los pueblos y ciudadades?, ¿y la cruz del castillo de Santa Catalina, acaso no es un símbolo católico?, ¿acaso no está en un espacio público?, ¿o las calles que tienen nombre de la Virgen o de algún santo? Cuidado, cuidado.

Y si alguien piensa que esto es una exageración, sólo le daré un dato, que no tiene nada que ver con ésto, pero da pie a pensar lo que este gobierno está haciendo con este país. Y es que un país democrático, que respete la libertad del pueblo y el derecho a la vida privada de sus ciudadanos, no toma medidas como añadir en la Ley de Economía Sostenible (cuestión que nadie sabe lo que es, aunque eso es otro tema) una Disposición Final donde se permite al Ministerio de Cultura, sin autorización judicial, a obligar a los operadores de internet a identificar a sus clientes, dándole acceso a sus descargas (si es que las hacen) y a su correo electrónico. ¿Es normal tomar una medida de este tipo a través de una disposición final en una ley que nada tiene que ver con ella? ¿Desde cuando el gobierno es juez para autorizar el acceso a los datos privados de los españoles? ¿Y la Ley de Protección de Datos?

Insisto, precaución, que España cada vez se parece más a otro tipo de regímenes por los que Zparo siente gran admiración, aunque eso suponga la aniquilación de la libertad y la democracia.