Escribo hoy, 15 de enero, festividad de San Mauro, después de que mis múltiples obligaciones me hayan impedido hacerlo desde el día de Nochebuena. Pero es que la ocasión merece la pena. ¡Vaya que la merece!
Y es que no podía dejar sin comentario alguno la invitación que Barack Obama ha hecho a nuestro querido presidente Zparo para que acuda al desayuno de oración que tradicionalmente se viene celebrando en EE.UU. La cuestión, no me lo podrán negar, merece un doble comentario.
Por un lado, la valentía o la ignorancia, no sé que calificativo poner, de Obama al invitar a un desayuno de oración al laicista, que no laico, ni ateo, ni agnóstico, más grande de la humanidad. Digo valentía porque se está jugando que Zparo aplique su ira laicista y monte un víacrucis espectacular en el desayuno. Y digo ignorancia porque se debería haber informado de los pensamientos que tiene Zparo sobre la religión, mejor dicho, sobre los católicos. De haberlo hecho, seguramente, no lo hubieran invitado.
Pero lo mejor de todo esto es, sin duda, ver como Zparo se come sus principios, como el gobierno sociata que nos ha tocado sufrir se traga sus propias leyes y como los militantes socialistas engullen todo lo que hasta ahora habían defendido. Y todo por una foto con Obama. Este tío, con tal de salir retratado con Obama, que para él parece que es Dios en la tierra, es capaz de ir a Misa, de rezar el rosario y de hasta hacer la novena a Santa Marta.
Porque no me negarán lo llamativo que resulta que un tío que está constantemente desatando su ira contra los católicos (sólo le falta quemar iglesias y fusilar a curas), acuda a una oración por mucho que sea con Obama. Y no me negarán que no resulta sorprendente que el gobierno que está elaborando una supuesta ley de libertad religiosa cuyo único objetivo es, precisamente, el contrario, es decir, coartar la libertad, especialmente de los católicos, salga a defender y a justificar tanto la invitación de Obama como la decisión de Zparo de acudir, afirmando sin rubor -¡ay, Teresa, Teresita!- que "el gobierno respeta las tradiciones, aunque estas tradiciones en España sean otras" (demuestra con estas declaraciones lo que conocen el país que desgobiernan y que pretenden cargarse). Y lo ya tremendamente espectacular es ver a los militantes del PSOE justificar esta medida. El mismo partido que ha pedido la retirada de los crucifijos de los colegios, el mismo partido que está todo el santo día atacando a la Conferencia Episcopal, el mismo partido que acoje a un militante (alcalde de Logroño, para más señas) que edita un calendario donde obvia las fiestas cristianas pero recalca las islámicas, el mismo partido que ataca al nuevo obispo de San Sebastian simplemente por que no es nacionalista, y tantos ejemplos que podríamos seguir poniendo. Y es que ya lo dijo Enrique IV de Francia, aunque Zparo lo haya malinterpretado: "Obama bien vale una Misa".
Desconozco si Zparo, al finalizar el día, hace algún tipo de oración laica por el día que ha superado (los españoles sí que las hacemos, pidiendo además que cada vez queden menos para que se vaya, aunque esto es otra cuestión). Si no es así, le doy una idea. Podría ser más o menos de la siguiente manera: "Obamita de mi vida, tu eres progre como yo, por eso te quiero tanto y acepto hasta la religión... en USA, claro".
La última duda es saber como llegará Zparo a este desayuno. Como me temo que Zparo no sabrá comportarse y ningún miembro de su partido sabrá tampoco que decirle, me permito recomendarle que no haga ningún gesto ni pronuncie ni una sola palabra. Así los americanos pensarán que está meditando y orando en su interior. Pero mucho me temo que con tal de quedar bien delante de Obama, este es capaz de entrar cantando aquello de "Que alegría cuando me dijeron, vamos a la casa del Señor".
¡Qué Dios les pille confesados! Y de camino, ya que van a orar, que pidan mucho por los españoles, que no saben la cruz que llevamos a cuestas.
Y es que no podía dejar sin comentario alguno la invitación que Barack Obama ha hecho a nuestro querido presidente Zparo para que acuda al desayuno de oración que tradicionalmente se viene celebrando en EE.UU. La cuestión, no me lo podrán negar, merece un doble comentario.
Por un lado, la valentía o la ignorancia, no sé que calificativo poner, de Obama al invitar a un desayuno de oración al laicista, que no laico, ni ateo, ni agnóstico, más grande de la humanidad. Digo valentía porque se está jugando que Zparo aplique su ira laicista y monte un víacrucis espectacular en el desayuno. Y digo ignorancia porque se debería haber informado de los pensamientos que tiene Zparo sobre la religión, mejor dicho, sobre los católicos. De haberlo hecho, seguramente, no lo hubieran invitado.
Pero lo mejor de todo esto es, sin duda, ver como Zparo se come sus principios, como el gobierno sociata que nos ha tocado sufrir se traga sus propias leyes y como los militantes socialistas engullen todo lo que hasta ahora habían defendido. Y todo por una foto con Obama. Este tío, con tal de salir retratado con Obama, que para él parece que es Dios en la tierra, es capaz de ir a Misa, de rezar el rosario y de hasta hacer la novena a Santa Marta.
Porque no me negarán lo llamativo que resulta que un tío que está constantemente desatando su ira contra los católicos (sólo le falta quemar iglesias y fusilar a curas), acuda a una oración por mucho que sea con Obama. Y no me negarán que no resulta sorprendente que el gobierno que está elaborando una supuesta ley de libertad religiosa cuyo único objetivo es, precisamente, el contrario, es decir, coartar la libertad, especialmente de los católicos, salga a defender y a justificar tanto la invitación de Obama como la decisión de Zparo de acudir, afirmando sin rubor -¡ay, Teresa, Teresita!- que "el gobierno respeta las tradiciones, aunque estas tradiciones en España sean otras" (demuestra con estas declaraciones lo que conocen el país que desgobiernan y que pretenden cargarse). Y lo ya tremendamente espectacular es ver a los militantes del PSOE justificar esta medida. El mismo partido que ha pedido la retirada de los crucifijos de los colegios, el mismo partido que está todo el santo día atacando a la Conferencia Episcopal, el mismo partido que acoje a un militante (alcalde de Logroño, para más señas) que edita un calendario donde obvia las fiestas cristianas pero recalca las islámicas, el mismo partido que ataca al nuevo obispo de San Sebastian simplemente por que no es nacionalista, y tantos ejemplos que podríamos seguir poniendo. Y es que ya lo dijo Enrique IV de Francia, aunque Zparo lo haya malinterpretado: "Obama bien vale una Misa".
Desconozco si Zparo, al finalizar el día, hace algún tipo de oración laica por el día que ha superado (los españoles sí que las hacemos, pidiendo además que cada vez queden menos para que se vaya, aunque esto es otra cuestión). Si no es así, le doy una idea. Podría ser más o menos de la siguiente manera: "Obamita de mi vida, tu eres progre como yo, por eso te quiero tanto y acepto hasta la religión... en USA, claro".
La última duda es saber como llegará Zparo a este desayuno. Como me temo que Zparo no sabrá comportarse y ningún miembro de su partido sabrá tampoco que decirle, me permito recomendarle que no haga ningún gesto ni pronuncie ni una sola palabra. Así los americanos pensarán que está meditando y orando en su interior. Pero mucho me temo que con tal de quedar bien delante de Obama, este es capaz de entrar cantando aquello de "Que alegría cuando me dijeron, vamos a la casa del Señor".
¡Qué Dios les pille confesados! Y de camino, ya que van a orar, que pidan mucho por los españoles, que no saben la cruz que llevamos a cuestas.
