martes, 16 de marzo de 2010

Escribo hoy, 16 de marzo, festividad de Santa Eusebia, para volver a tratar un tema de actualidad. Reconozco que lo que me pedía el cuerpo era hablar del juez Garzón. Mejor dicho, más que del juez Garzón, lo que me pide el cuerpo es hablar del grupo de titiriteros y roji-progres que nos rodean, que no dudan en ir repartierndo carnets de demócrata por ahí pero, sin embargo, a la hora de defender a este juez olvidan el principio fundamental que tiene que regir en cualquier estado democrático y de derecho, que no es otro que todos los hombres somos iguales ante la ley, seamos jueces, notarios o presidentes del gobierno.
Pero como me temo que este tema tendrá todavía mucha tela que cortar, voy a obviarlo por hoy y me voy a centrar en la subida que nuestro gobierno nos va a hacer del Impuesto sobre el Valor Añadido, más conocido como IVA.
Sabemos todos que Zparo sabe de economía lo mismo que yo de capar ranas, pero lo que no sabíamos, aunque sí lo sospechábamos, es que en el PSOE son todos tan sectarios y tan radicales que, por proteger a su lider, son capaces de seguirle ciegamente sin discutirle ni una sola decisión. Me niego a pensar que en el PSOE no haya nadie que entienda algo de economía, porque si esto es así, tenemos un problema muy serio.
La subida del IVA es muy fácil de explicar: una subida de este impuesto puede tener dos consecuencias. La primera que suba el precio de los productos. La segunda que las empresas no repercutan esta subida a los precios de sus productos, sino que la compensen con sus márgenes, lo que se traducirá en mayor destrucción de empleo. ¿Es fácil verdad? Pues, entonces ¿porqué nadie en el PSOE se ha enterado de ésto?
Pero lo malo no es que no lo sepan, sino los argumentos que dan para la subida. En primer lugar, he oído a la Ministra de Economía (¡qué Dios nos coja confesados!) decir que la subida del IVA es tan sólo de un 2% y que, por tanto, esta subida no se va notar prácticamente. Y puede ser que esto sea así; el problema es que cuando la gente no trabaja, cuando no se ingresa dinero en su casa cada mes, deja de consumir y si, encima, le suben los precios, dejarán de consumir más. Y una disminución del consumo, evidentemente, llevará, en primer lugar, a una reducción del empleo y, posteriormente, a un cierre de los negocios, sobre todo de los más pequeños que son, no lo olvidemos, la base de la economía española. Y esta es ministra de Economía.
Luego llegó el portavoz socialista en el Congreso, el sr. José Antonio Alonso, alguien del que espero que cuando abandone su carrera política, no retome su carrera judicial puesto que ha demostrado, en los años que lleva en la política, ser un sectario y un radical lo que, sin duda, afectará en sus sentencias. A mí, particularmente, no me gustaría caer en sus manos. Bueno, pues este hombre, ha dicho que el Gobierno sube el IVA porque con los impuestos se busca el bien de los ciudadanos, creando escuelas, hospitales, carreteras y no sé que más historias, mientras que al PP, como no le importan los ciudadanos, está en contra. Miente de la p a la pa. El Gobierno no sube el IVA para proteger a los ciudadanos; el Gobierno sube el IVA porque ha hecho una gestión tan derrochadora que se ha encontrado con las arcas del Estado totalmente vacías, y como la única manera de solventar este problema es reduciendo el gasto, y como esto, inexorablemente, supone votos, prefieren sangrarnos más a los españoles e intentar ingresar más. Pero es que, además, este ideal que puede ser muy bonito, al estar gestionado por hombres, con sus debilidades intrínsecas, supone que nunca se realice bien, sino que siempre existirán intereses personales que harán que se devíe dinero a sitios indebidos (o sea, a bolsillos de algún particular) o que se gaste sin miramiento alguno puesto que, como ya dijo otra inefable ministra, "el dinero público no es de nadie". También afirmó que esta subida permitirá seguir pagando el subsidio de desempleo a los parados. Y aquí, por supuesto, también miente. Y miente porque, en primer lugar, si hubieran cumplido su promesa electoral ("Por el pleno empleo", decían sin rubor; quizá la imprenta se equivocó y lo que tenía que poner el cartel era "Por el pleno desempleo". Al menos hasta allí nos llevan) ahora no tendrían que pagar el subsidio, pero es que además el subsidio no es una limosna que da el Estado o el Gobierno; no. El subsidio es un derecho que tenemos los trabajadores porque hemos ido pagándolo mes a mes en nuestras nóminas. Si el Gobierno no tiene dinero para pagarlo, el que tendrá que responder ante esto es el propio Gobierno y no el parado. Para rematar la faena, afirmó sin avergonzarse que todavía, y a pesar de la subida, la diferencia entre la presión fiscal española y el resto de la Unión Europea era de siete puntos menos en España. ¿Y los sueldos, sr. Alonso? ¿Porqué no dice también el diferencial que hay entre los sueldos de los españoles y el del resto de ciudadanos de la Unión?
Y para rematar la faena llegó Mari Tere. Sí, Fernández de la Vega ha entrado como un elefante en una cacharrería y ha afirmado sin rubor que todo aquel que no apoye la subida del IVA es un antipatriota. Y esto, como comprenderán, clama al cielo. ¿Por qué? En primer lugar porque esta señora me tendrá que permitir que me queje de que me vuelvan a tocar el bolsillo y le aseguro que no por eso soy antipatriota. Pero es que, en segundo lugar, esta señora ha votado un Estatuto de Autonomía de Cataluña donde se afirma que Cataluña es una nación y que mantendrá una relación bilateral con el estado español. Entonces, ¿qué legitimidad cree tener esta señora o cualquier otro socialista para llamarme a mí antipatriota? Si en este país hay algún antipatriota son los socialistas, empezando por Zparo y acabando por el último militante que sigue aplaudiendo con las orejas todo lo que hace su partido, a pesar de que tenga dificultades hasta para llegar a fin de mes. No, señora, no se equivoque. Soy más español y más patriota que usted y, precisamente por eso, no estoy de acuerdo en que me suba el IVA y me vuelvan a robar. Si usted quiere obtener dinero para sus actividades comiencen por reducirse sus amplios sueldos, sus magnificas dietas y sus estupendo coches oficiales. Luego sigan por eliminar tantísimo cargo público como tienen a su alrededor y comiencen a trabajar ustedes, en vez de estar sólo para la foto. Y, por último, y ésto le afecta especialmente a usted, repita modelito alguna vez, como hacemos todos los españoles y verá como tampoco pasa nada.
En fin, esto es inevitable. Y lo peor es que la subida del IVA le costará al estado español otra millonada de euros para Canarias y el País Vasco. ¿O alguien piensa que éstos dan su apoyo gratis? ¡Qué contradicción! Subimos impuestos para conseguir dinero y antes de conseguirlo ya lo hemos repartido para que nos apoyen la subida de impuestos. Esto es el socialismo y esto es Zparo. Y lo peor es que no se quedarán ahí. Después del IVA subirán las retenciones, el IRPF, las tasas y todo lo que les pueda suponer ingresar dinero, siempre, eso sí, por cuenta de los españoles. Y no se dan cuenta de que lo que están creando es una ruina espectacular. ¡Una ruina "másIVA".

jueves, 4 de marzo de 2010

Escribo hoy, 4 de marzo, festividad de San Casimiro, porque, aunque ha habido motivos más que suficientes para hacerlo estos días atrás, lo de ayer ya clama al cielo.
Y digo que ha habido motivos más que suficientes porque, sinceramente, este país está en caída libre y nadie hace nada para remediarlo. Este país ha perdido el norte totalmente y no se ve ningún movimiento que permita ser optimista y pensar que algún día lo recuperaremos. Este país se ha convertido en un hazmereir y la mayoría de los españoles lo asumen y lo aceptan como si no fuera con ellos.
¿En qué me baso? Pues, por ejemplo, en la huelga convocada por los sindicatos en contra de lo que llaman "el pensionazo" que acabó siendo una manifestación de protesta en contra de... ¡Aznar y el PP! Es la primera vez en muchos años, tantos como lleva Zparo, que los sindicatos (no sé porque siguen llamándose así) salen a la calle para protestar pero obvian hacerlo contra el culpable de la situación que vivimos. Otro ejemplo: muere un preso político en Cuba y algunos progres (qué tampoco se porque se llaman así, puesto que los amantes de las dictaduras se llaman de otra manera), justifican esta muerte e incluso la defienden: políticos de Izquierda Hundida, alguno del PSOE (a los que se le ven los ticks y no lo pueden remediar) y algún titiritero que otro (a este mejor no mencionarlo, no vaya a ser que se crea más importante de lo que es), no han dudado en justificar al régimen castrista y se han quedado tan tranquilos (eso sí, en España andan como locos removiendo la historia y volviendo a las dos Españas, como si la dictadura castrista no fuera igual que la franquista). ¿Quieren otro ejemplo? No faltan: un juez de la Audiencia Nacional imputa al presidente de Venezuela (el mono Cháves) un delito de colaboración con terrorismo, en concreto con ETA y con las FARC, y tanto Zparo como Morotinos se ponen de perfil como si con ellos no fuera la cosa, consiguiendo que otra vez, y ya van mil, el mono Cháves se vuelva a reir de España: que si restos del colonialismo, que si lo que nos gustaría es esclavizarlos, que si a Bolivar le hubieran hecho lo mismo y que no va a dar ninguna explicación ni a Zparo ni a nadie. Ardo en deseos de ver cuanto van a tardar estos dos en, por un lado, dar una ayuda millonaria a Venezuela y, por otro, cuanto tiempo va a pasar antes de que Morotinos viaje a Venezuela a ponerse de rodillas delante del ejemplar éste. Seguro que en ambos casos la respuesta es la misma: poco.
Pero lo ya realmente llamativo, por vergonzoso y por ridículo, es el esperpento montado en el Parlamento catalán para debatir sobre la prohibición o no de la Fiesta Nacional en Cataluña. Y digo que es vergonzoso y ridículo porque no se trata de defender al animal, sino de eliminar la Fiesta por el mero hecho de representar una de las tradiciones más antiguas de España. Y ya saben que en Cataluña, y desde que gobiernan Zparo y el cordobés errante más aún, todo lo que huela a español es excluído inmediatamente.
Pero lo gracioso de esta cuestión es la manipulación que los independentistas catalinos están haciendo de los "ecologistas sandía" (dícese de aquellos ecologístas que son verdes por fuera y rojos por dentro). Desconozco si todo el tinglado montado les supone a estos ecologistas beneficios económicos, pero lo que si tengo claro es que es ridiculo defender al toro en el Parlamento catalán, máxime cuando este mismo Parlamento aprobó hace pocos días una ley por la que, aunque se prohibieran las corridas de toros en Cataluña, si se permitiría lo que llaman "Los Bous al carrer", que se celebra en las fiestas patronales de algunos pueblos catalanes y que consiste básicamente en atar al toro para que los mozos del pueblo puedan hacer con él lo que les de la gana e incluso, en algunas localidades, prendiéndoles los pitones (al toro, digo). ¿Acaso esto no es maltratar al animal? ¿O es qué no se han enterado de la aprobación de esta ley? Todo es un paripé montado para quitar la Fiesta Nacional simplemente por eso, por Nacional.
Un ejemplo de lo ridiculo de todo esto es lo que pasó ayer con la intervención de "Joselito" (el torero, no el cantante) en la Comisión de Medio Ambiente del Parlamento Catalán. Para empezar, en un perfecto castellano, es recibido por la presidenta de esta comisión quien le da la bienvenida a "nuestro país". Joselito, como en sus mejores tardes taurinas, toma su capote y comienza a torear lo que se le venía encima, y ni corto ni perezoso contesta a la salutación presidencial de la siguiente manera: "Me llamo José Miguel Arroyo, nací en Madrid y, por eso, soy español; pero si hubiera nacido en Cataluña, seguiría siendo español". ¡Olé! Ante esta respuesta, el toro independentista se revuelve, se encrespa y hace una embestida traicionera, comenzando el turno de preguntas a Joselito en catalán. Joselito, toma ahora la muleta y con un pase de pecho espectacular, comunica al respetable que no va a contestar preguntas que no entiende. ¡Olé, otra vez! Ante esto, la presidenta de la comisión, la del perfecto castellano del principio, le espeta al torero que por falta de traducción simultánea, ha terminado su intervención. ¡No me digan que no es esperpéntico que en España haga falta traducción simultánea para que dos españoles puedan hablar! Y todo esto gracias a Zparo y sus promesas estatutarias. En otro país que yo me sé, por menos, han suspendido la autonomía del Ulster, pero en ese país que todos conocemos hay dos... narices. En España, ya no queda nada de eso.
En fin, como el esperpento este continuará y seguirá dándonos tardes de gloria, no me voy a alargar más. Simplemente terminaré con una reflexión sobre el odio hacia la Fiesta que tienen algunos en Cataluña: no sé si al final pesa más el hecho de representar a algo muy español o que al mirar al toro de frente les recuerda la cara de su padre. Al fin y al cabo, a algunos políticos catalanes se les da muy bien mugir.