lunes, 22 de noviembre de 2010

Escribo hoy, 22 de Noviembre, festividad de Santa Cecilia, para intentar cubrir el hueco que ha dejado en algunas personas la ausencia de Barrio Sésamo. Sí, amigos, hoy voy a explicar a nuestro querido presidente Zparo, como si de Supercoco se tratara, lo que significan dos palabras de las que, por lo que estamos viendo, desconoce totalmente su significado.
La primera palabra es patrimonio. Según el DRAE, en su acepción primera, patrimonio es "la Hacienda que alguien ha heredado de sus ascendientes". La segunda palabra es nacional, cuyo significado según el DRAE, también en su acepción primera es "perteneciente o relativo a una nación". Si unimos ambas palabras, Patrimonio Nacional, el DRAE también nos ofrece un significado, desde el punto de vista económico: "Suma de los valores asignados, para un momento de tiempo, a los recursos disponibles de un país, que se utilizan para la vida económica". Pero no nos pararemos hoy en el significado económico del término, sino que lo haremos desde el punto de vista cultural. Y es fácil colegir, teniendo en cuenta las definiciones dadas, que Patrimonio Nacional, desde un punto de vista cultural, sería algo así como "la herencia monumental y artística recibida a lo largo de los siglos perteneciente a este país".
Es fácil, ¿verdad? Pues no, parece que no es tan fácil de comprender para algunas personas. Y es que, como ya sabrán, nuestro querido Zparo y los palmeros que le rodean han decidido cerrar el Valle de los Caídos, monumento que pertenece a Patrimonio Nacional como entidad y, por ende, al patrimonio nacional español. Y digo yo, ¿quién se creen estos personajes que son para cerrar un monumento del Estado español?
Las excusas dadas han sido variadas, a cual más esperpéntica y sobre todo, contradictorias todas entre sí. Primero fue que se había realizado una exaltación franquista al, según Patrimonio Nacional (o sea, el gobierno) recuperar unas banderas españolas tras restaurar la cúpula de la Basílica. El único problema es que esas banderas siempre habían estado en dicha cúpula. Una vez que se dan cuenta de su error y tras pedir excusas por el malentendido, deciden cerrar el acceso al monumento porque, según ellos, van a proceder a restaurar la imagen de la Piedad que hay al pie de la cruz de dicho monumento. Comienzan, de esta manera, a desmontar la Piedad, a pesar de la existencia de siete informes contrarios a dicha medida por el riesgo más que evidente de destruir dicha imagen. El propio hijo del autor advierte de que una vez desmontada, jamás podrá volver a ser reconstruída. Cuando empiezan a desmontar, y gracias a la acción del abad del monasterio benedictino presente en ese lugar, se dan cuenta de que, efectivamente, es imposible llevar a cabo esa acción, por lo que paran el desmontaje, dejando en la actualidad a la imagen sin restaurar y sin reponer los graves daños causados por el desmontaje realizado. ¡Con lo fácil que era montar un andamio y restaurar la imagen!, igual que se hace con todos los monumentos del mundo mundial. Después de este esperpento, deciden cerrar el acceso por el riesgo evidente de derrumbe, cosa que es totalmente falsa. Aún así, los monjes benedictinos consiguen autorización para que los fieles puedan seguir accediendo a la Basílica para la Santa Misa por la parte de atrás del monumento, hasta que hace unos días, reciben la orden de cerrar también dicho acceso por el grave riesgo de atentados terroristas. En la actualidad no puede acceder nadie al monumento sin tener salvoconducto previo y tras pasar por un férreo control de la Guardia Civil que, como si de delincuentes se tratara, registran conciencudamente a todo el que intenta acceder. Y que conste que la culpa no es de la Guardia Civil, sino de quienes les mandan, o sea, Zparo y Rubalcaba. ¡Tanto montan...!
Pero no, ni el Valle de los Caídos se está cayendo, ni hay riesgo de atentado terrorista, ni ninguna milonga que nos quieran contar. La única realidad es que Zparo, además de un inútil (cosa que ya nos ha demostrado durante estos años), es un radical, rencoroso y vengativo, que lo único que pretende con esta medida es ganar una guerra que acabó hace más de setenta años y que todos los españoles menos él y sus palmeros teníamos completamente olvidada. Alguien con sentido común, si es que todavía queda alguno en ese partido, debería explicarle que cerrando el Valle de los Caídos ni va a ganar la guerra, ni va a borrar la dictadura franquista, ni tan siquiera podrá ocultar las barbaridades cometidas durante la II República (cuestiones que a menudo, por no decir siempre, olvida).
Nuestros abuelos y nuestros padres, testigos tanto de la guerra como de la dictadura, decidieron hace treinta y cinco años olvidarlo todo, correr un tupido velo y crear una España nueva, llena de libertad y de esperanza, que permitiera a sus hijos, o sea a nosotros, tener una vida mucho más próspera y feliz que la que tuvieron ellos. Y en eso estábamos todos y en eso seguimos la mayoría: en intentar que esa España que nos dieron nuestros padres podamos dejársela mucho más libre y mucho más próspera a nuestros hijos.
Hace algunos años visité el Valle de los Caidos, sin más ánimo ni más inquietud que la intelectual. Había muchísima gente visitando el monumento y, a pesar de eso, no había nadie, absolutamente nadie, haciendo apología del franquismo ni de nada que se pareciera. Eramos turistas, simple y llanamente turistas. Y turismo equivale a dinero. Y cerrando el Valle, lo único que van a conseguir es privar a los habitantes de aquella zona de la fuente de ingresos más importante que tienen. Nada más. A los españoles del siglo XXI nos da exactamente igual quien está enterrado allí e incluso a quién puedan enterrar mañana -¡como si lo quieren enterrar a él!-
Esto es sólo un ataque a la libertad, a la democracia y a la cultura. Y todos los españoles estamos obligados a denunciarlo porque hoy es el Valle de los Caídos, pero mañana puede ser cualquier otra cosa. Dejemos a los muertos descansar en paz y contemplemos la historia para no caer en los mismos errores que en el pasado. Y si hasta tus abuelos consiguieron perdonar, Zparo de mi alma, hazlo tu también y piensa que eres el presidente de los españoles del siglo XXI y no de los años treinta... aunque a ti te hubiera gustado eso más.
¿Se imaginan que mañana decide que no le gusta el reinado de Felipe II? ¡Capaz es de cerrar El Escorial!


lunes, 15 de noviembre de 2010

Escribo hoy, 15 de noviembre, festividad de San Alberto Magno, porque ya son tantas las maldades y estupideces que está cometiendo este gobierno (o desgobierno, según prefieran), que la situación se está poniendo inaguantable. Y es que no hay día que no nos sorprendan con algo nuevo y cada vez más surrealista.
Porque no me dirán que no es surrealista que con todo lo que está pasando en el Sahara, donde ha muerto hasta un ciudadano con pasaporte español (lo cual hubiera obligado al menos a una protesta formal), la ministra que no es ministra, Trini creo que se llama, diga que lamenta lo ocurrido pero que no condena porque no tiene elementos de juicio. Y no me digan que no es surrealista que se siga impidiendo entrar a la prensa e incluso expulsar a la que ya había y Trini siga sin decir nada (mejor que no diga, que hace no tantos días dió una rueda de prensa con el ministro marroqui, quien insultó a toda la prensa española, y Trini se calló). Y lo más impresionante es ver como el exministro que sigue siendo ministro, MOROtinos creo que se llama, se vaya a Rabat a reunirse con un ministro marroquí y se retraten los dos a mandíbula latiente.
Pues si a la gravísima situación que se está viviendo en el Sahara y el papelón que, otra vez, está jugando España en todo este tema, sumamos los casi cinco millones de parados que tenemos, las miles de empresas que cierran cada día, los miles de autónomos que se ven obligados a dejar su trabajo, las miles de familias españolas que están empezando a no tener ningún recurso económico, las negociaciones secretas con ETA (que, créanme, las hay y bastantes), la burla constante y el insulto permanente hacia nuestro país de Chávez, el ridículo mundial de ver a Zparo correr en Corea (cuando no había corrido en su vida, y su cuerpo lo delata), el cierre de un templo cristiano al culto tal y como ha sucedido con la basílica del Valle de los Caídos, no me digan que no es para sentarse en una escalera y ponerse a llorar.
Pero tranquilos, que Zparo tiene la solución para todo, y así, de esta manera, empieza a cargar contra su Santidad Benedicto XVI. Me imagino que pensaría que mientras hablen del Papa, no lo harán de él. "¿No querrán que aprobemos las leyes que quiera el Papa?" dijo ayer en un mítin en Cataluña. Pues no, Zparo, no queremos que apruebes las leyes que quiere el Papa; nos conformamos con que apruebes las que queremos los españoles, y no las que gracias a tu radicalismo ultra, a tu maldad intrínseca, a tu rencor obsesivo y a tu imbecilidad crónica, nos estás aprobando y que están llevando a España a la ruina económica, a la ruina social, a la división entre territorios y lo que es peor, a sentimientos que hacía muchos años que no se habían vivido en este país y que la mayoría de los españoles teníamos superados. 
Miedo me da pensar lo que pueda llegar a hacer si las cifras económicas, tal y como parece, van a seguir siendo catastróficas para España o si Marruecos insiste en terminar su genocidio sahariano, porque ya está llegando a unos niveles que lo único que le falta es empezar a quemar iglesias, con curas y fieles dentro.
Y así seguirá lo que queda de legislatura porque los políticos españoles tienen tan poca vergüenza y tan poca dignidad que se dejan comprar a cualquier precio que les ofrezcan, con tal de seguir agarrados a su sillón. Y así, pase lo que pase, nadie abrirá la boca para denunciar todos los excesos de este gobierno radical.
Y si esto fuera poco, encima tendremos que aguantar las tonterías que algunos independentistas sueltan por su boca, como por ejemplo, la que el payaso de ERC ha soltado sobre que en Andalucía no pagamos impuestos. Alguien, quizá Zparo sería el más idóneo, tendría que explicarle a esta chusma que en Andalucía sí que pagamos impuestos, muchos más que ellos, y que, además, el dinero que pagamos, al igual que el del resto de españoles, no nos repercute en nada, sino que nos es expoliado y entregado a los catalanes para que estos puedan seguir prestando su apoyo a Zparo. 
Todo esto es la consecuencia de no tener una ley electoral como Dios manda, con la que los votos valieran igual en toda España, es decir, una ley donde no se premiara a determinadas provincias, de tal manera que los escaños en el Congreso se repartieran según los votos obtenidos y no según la provincia por la que te presentes. Así, nos evitaríamos tener que ver, y lo que es peor, oir, a esta pandilla de chorizos indocumentados, puesto que dificilmente obtendrían más de uno o dos diputados.
Y es que como dicen en mi pueblo, encima de cabrones, apaleados.








lunes, 8 de noviembre de 2010

Escribo hoy, 8 de Noviembre, festividad de San Severo, para comentar todo lo acontecido en este país a raiz de la visita de su Santidad Benedicto XVI. Y es que, independientemente del valor pastoral que esta visita ha tenido para los cristianos de este país, se ha cumplido literalmente todo lo que ya adelanté la pasada semana.
Para empezar, y como ya dije, todos estos grupos que iban a protestar en sus diferentes versiones por la visita del Papa, han sido minoritarios, residuales, pero es cierto también que no les ha faltado una cámara amiga que les hiciera la publicidad. Cuatro, como no podía ser de otro modo, estaba allí, al pie de la ¿noticia? para grabar a todos estos personajes. Por motivos personales, no tengo más remedio que ver el programa matinal que esta cadena emite, al menos, de lunes a viernes, y si la semana pasada se la pasaron entera resaltando a los grupos que protestaban por la visita de su Santidad, hoy se han centrado en la polémica que ha creado el Papa con sus homilias y en las protestas de estos grupos.
Y la verdad es que ha sido gracioso. Critican al Papa porque ha defendido el matrimonio natural, la familia tradicional y el derecho a la vida desde el mismo momento de la concepción. Y digo yo, ¿no estarían esperando que aplaudiera los matrimonios homosexuales, que bendijera el aborto y que nos animara a separarnos o divorciarnos? ¡Menos mal que no le han exigido una declaración sobre la zoofilia! Pero más gracioso ha sido el intentar hacer ver que el viaje había sido un fracaso. Primero, han dicho que ha habido muchos fieles en las calles... pero muchos menos de los que se esperaban, y luego han sacado a estos minúsculos grupos que protestaban: tres o cuatro parejas del mismo sexo morreándose entre ellos a bastante distancia del Papa, por lo que dudo y mucho que el Papa ni siquiera los viera, dos payasos vestidos de idem criticando al Papa, una señorita o señora con una pinta peculiar haciéndose pasar por papisa, y un grupo de catorce o quince feministas (que no sé porque se llaman así porque son lo menos femenino que hay en este país). ¡Mira que se han esforzado, pero no han podido sacar nada más!
Pero si la actuación de estos grupúsculos está entre lo ridículo y lo esperpéntico, el comportamiento del gobierno de España ha sido mucho más esperpéntico aún. Y ridículo, otro ridículo más que Zparo y sus muchachos hacen debido a la intolerancia que preside todos sus actos. Zparo debería de saber que el Papa, además de ser la cabeza de la Iglesia Católica, también es Jefe de Estado (cosa que Zparo no es) y, por tanto, debería de haberlo recibido como mandan los cánones, y no reunirse diez minutos en el aeropuerto. Si es capaz de recibir y de visitar a dictadores de medio pelo, gobernantes de países que humillan a España siempre que pueden, con más motivo debería de haber recibido al Papa. Y, aunque él sea ateo, laicista o lo que quiera ser, debería saber que, ante todo, es el presidente de todos los españoles y que, por lo tanto, nos representa a todos (aunque no nos guste): ateos, laicos, cristianos o protestantes (no debería olvidar que, según las últimas encuentas, el 92% de los españoles se confiensa católico). Por esa razón, debería de haberse tragado su laicismo radical y haber recibido al Papa. Y, por si fuera poco, para evitar tener que hacerlo, se nos va a Afganistán a visitar a las tropas españolas. ¡Sólo han tenido que pasar seis años de su gobierno y una visita papal para que, al fin, se decida a ir a verlos! Al menos eso se lo deberán las tropas al Papa.  
Y me quedo con una imagen que deja bien a las claras cual es la situación de este país, y que tan bien ha descrito el Papa, aunque esto haya molestado a Zparo y sus muchachos. Y es una jovenzuela, gritando como una posesa "queremos una España laica". Dudo mucho que ni siquiera comprenda bien lo que estaba pidiendo, pero aunque si lo supiera, la diferencia entre ella y yo, por ejemplo, es que yo gritaría "quiero una España libre", donde el que quiera ser laico, que lo sea, el que quiera ser ateo, que lo sea también, y el que quiera ser católico y practicar su fe también lo pueda hacer, sin ser humillado, insultado e incluso, perseguido. Y, para muestra un botón: este fin de semana el gobierno ha impedido el culto en la basílica del Valle de los Caídos, obligando a los frailes benedictinos que habitan dicha basílica a oficiar la Misa en la calle. ¡Y luego se molesta el gobierno porque el Papa dice que en España se están llegando a situaciones muy parecidas a las de los años 30!


miércoles, 3 de noviembre de 2010

Escribo hoy, 3 de Noviembre, festividad de San Martín de Porres, para hablar de la que sin duda va a ser la noticia del fin de semana en este país, que no es otra que la visita que su Santidad, Benedicto XVI, va a realizar a las ciudades de Barcelona y Santiago de Compostela.
Sin duda es un acontecimiento histórico esta visita que el Santo Padre va a realizar a España, y lo es, no porque repita visita, máxime teniendo en cuenta que no es un Papa tan viajero como su antecesor, el muy recordado Juan Pablo II, sino por lo que representa su viaje. Y es que, en primer lugar, como si de cualquier peregrino anónimo se tratase, el Papa visitará la tumba del Apostol Santiago en este año Santo que estamos celebrando, cosa que no ha sucedido muchas veces en la historia, por no decir nunca, y en segundo lugar, su Santidad viajará a Barcelona para consagrar el templo de la Sagrada Familia 128 años después de que se iniciasen sus obras, allá por el año 1882. Como ven, además de la importancia pastoral que tiene para los cristianos españoles esta visita, son estos dos hitos históricos los que realzan aún más su llegada.
Pero como este país es así de peculiar, en lugar de estar hablando de esta buena nueva, sólo leemos y vemos declaraciones de personajillos de medio pelo que quieren ocupar un papel que no les corresponde y que nunca tendrían si no fuera por las memeces que son capaces de decir por minuto y por la trascendencia que a dichas tonterías les da cierta prensa ansiosa de ser el altavoz de estos grupos, con el único objetivo de atacar y dañar a la Iglesia Católica.
Así, en este sentido, hemos tenido que ver como algunos roji-progres, encabezados por el, gracias a Dios, ya ex-ministro Corbacho, cuyo único mérito en su vida ha sido el de ser el ministro que más paro ha generado bajo su mandato, han elaborado un manifiesto en contra de esta visita donde, entre otras muchas sandeces, dicen que ni se sienten representados por el Papa ni es bienvenido. Sobre lo primero, al ser cuestión de opiniones personales, no hay nada que objetar, pero sobre lo segundo, ¿quién o quiénes les han otorgado a estos señores la potestad de hablar en nombre de todos los españoles para decirle al Papa que no es bienvenido? A mi, por ejemplo, no me han preguntado y yo sí que le doy la bienvenida, y como yo muchísimos millones de españoles. El problema que tienen estos tíos es que su concepto de democracia es algo diferente al concepto universalmente entendido como tal. Y es que, para ellos, la democracia es que pienses como yo, y si no lo haces o no eres demócrata, o eres un facha, o eres un retrógrado o cualquier otra lindeza que por su boca pueda llegar a salir. Pero, además, no se quedan ahí, porque si pueden prohibirte lo intentan con todas sus fuerzas. Si eres una televisión que no opine como ellos, intentan que te cierren o te multan (como ha hecho el ministro Sebastián con Intereconomía), si eres una radio y no opinas como ellos, intentan que te cierren o te retiran la publicidad institucional (como el gobierno de Zparo hizo en su día con la COPE y, sin lugar a dudas, también hará con otras emisoras como EsRadio), y si eres el Papa te digo que no vengas y te insulto todo lo que pueda. ¡Con lo fácil que sería cambiar de canal de televisión -¡será que no hay!-, girar el dial de la radio y buscar otra emisora o simplemente no acudir este fin de semana ni a Santiago de Compostela ni a Barcelona, o ni siquiera eso puesto que ambas ciudades son lo suficientemente grandes como para no tener que cruzarse con el Papa en ningún momento!
Y como no teníamos bastante con éstos, los mal llamados nacionalistas, puesto que lo que son es independentsitas radicales, con toda la dureza de esas palabras, no han perdido la ocasión para intentar captar parte de protagonismo. Así hemos tenido que ver como el candidado a la presidencia de la Comunidad Autónoma de Cataluña, el independentista Arturo +, le ha pedido al Papa que sea sensible y no olvide que viene a una nación. ¡Pero si eso ya lo sabe el Papa! Se piensan estos iletrados, chupópteros y vividores, que el Papa es un ignorante como ellos. El Papa sabe que viene a una nación, a una gran nación, a la nación más antigua de Europa: España. Los que no lo saben son ellos, quienes a base de repetir sus mentiras, han terminado por creérselas. Pero más esperpéntico aún es la petición de los independentistas gallegos -¿donde querrán ir estos?- de que el Papa hable en gallego. En fin, cosas veredes amigo Sancho. Lo malo de ésto, aunque no tenga nada que ver con la visita del Papa, es que en Cataluña, donde va a haber elecciones próximamente, se van a salir de Guatemala y se van a meter en "Guatepeor", y aunque quede mal decirlo y no sea políticamente correcto, tienen lo que se merecen. Luego que no se lamenten.
Y para terminar con el circo, tenemos a los gays, mejor dicho, a las mariquitas locas, amenazando con juntarse para besarse delante del Papa. Antes de que se me acuse de homófobo, algo que pasa muy frecuentemente en este país cada vez que uno da su opinión sobre algunos temas (es el recurso que le queda a los ineptos mentales cuando no tienen argumentos para discutir, como cuando te acusan de machista), he de decir que los homosexuales me merecen un gran respeto, pero es que los homosexuales son personas normales, que tienen su trabajo y su posición en la sociedad, que viven con total normalidad y que no buscan realzarse como diferentes a nadie y menos por razón de sus gustos sexuales. Nada que se parezca a las mariquitas locas, éstas que están todo el día con el plumaje en la mano y enseñándonos el culo a los demás, éstas que montan un día para hacer el ridiculo de una forma más espantosa aún de lo que lo hacen el resto del año, éstas que se tienen que montar en una carroza para demostrar al mundo que ellas son diferentes y aprovechan para insultar a quien a ellos les viene en gana, sin que nadie pueda defenderse puesto que automáticamente serían marcados: homófobos. Éstas que, bajo el amparo de los roji-progres de los que hablábamos antes, no hacen sino humillar a los homosexuales. Pues bien, las mariquitas locas, hablando según ellos mismos creen por boca de todos los homosexuales de este país, han convocado un acto para besarse delante del Papa. Independientemente de la ridiculez del acto en sí, tendrían que tener en cuenta dos cosas: una, que al acto solo acudirán ellas, y dos que para llegar a algún sitio donde el Papa las pueda ver, se tienen que ir poniendo ya para coger sitio, puesto que serán tantos los fieles y, por que no decirlo, los curiosos que acudan a ver al Santo Padre que será dificil que ellos se puedan colocar ante sus ojos. Eso sí, no les faltará una cámara amiga que retrate su estupidez para que, al día siguiente, no se hable nada de la visita del Papa y sí de la reivindicación de éstas, a pesar de que haya fracasado.
No es nada nuevo. Lo hemos visto recientemente en la visita del Papa al Reino Unido, donde en los días previos hubo mucho ruido de sables de que no era bien recibido, de las mariquitas locas ,que también las hay allí, etc. Y al final resultó que el viaje fue un rotundo éxito. 
Santidad: sea usted bienvenido en su nueva visita a nuestro país y ojalá que su mensaje traiga a este país la cordura necesaria para seguir mirando al futuro con optimismo y con esperanza para nosotros y para nuestros hijos, porque como puede ver, en España, optimismo no queda y cordura, tampoco. Y no se preocupe por estos mensajes que le puedan estar llegando, no tienen ninguna importancia. Al fin y al cabo son como todos los que los españoles tenemos que escuchar un día sí y otro también, pero nosotros ya estamos acostumbrados.