Escribo hoy, 11 de Febrero, festividad de Ntra. Señora de Lourdes, para hablar de un tema que hasta ahora no había tocado y creo que ya tocaba. Me estoy refiriendo a la Junta de Andalucía. Bueno, a la Junta de Andalucía y todo lo que ello conlleva.
Como todos sabrán, la Junta de Andalucía es el nido de enchufados y corruptos más grande que hay en este país todavía llamado España. En ella trabajan casi todas las mujeres, hijos, primos, cuñados y demás familia de los políticos de cierto partido y de algún sindicato que yo me se. Se calcula que hay unos 30.000 trabajadores enchufados trabajando, o haciendo como si lo hicieran, en ella. Y es que ya lo dice el refrán: "Dios los cria... ¡y todos a la Junta!". Pero no, hoy no voy a hablar de todos estos enchufados.
Tampoco lo voy a hacer de tantos y tantos casos de corrupción que en treinta años de democracia han surgido desde esta institución. Acuérdense del tema de las peonadas falsas o, más reciente aún, el de un alto cargo de la Junta cuya esposa tenía una empresa que organizaba cursos de formación y que era "agraciada" con todos los cursos que programaba la Junta de Andalucía. Pero no, tampoco lo voy a hacer sobre esto.
Hoy voy a hablar de la inflexibilidad con que la Junta de Andalucía aplica la ley. Me estoy refiriendo a la sanción impuesta al propietario del restaurante de la Costa del Sol que se ha negado a cumplir la ley antitabaco. ¡145.000 euros! así, como suena.
Los que sigan mi blog sabrán lo que opino de esta ley que, como todo en la vida, es manifiestamente mejorable, pero eso no quita que cada uno pueda hacer de su capa un sayo y dejar de cumplir las leyes simplemente porque no nos gustan. Si esto fuera asi, sería la selva. Pero dicho ésto, me parece una autentica barbaridad el imponer una sanción tan cuantiosa a este señor, por dos razones básicamente: la primera porque no creo que el delito sea tan grave como para eso, y la segunda porque estamos aburridos de leer en la prensa o ver por televisión crímenes y delitos mucho más graves que se quedan impunes, muchas veces por la misma dejadez de la administración correspondiente.
Y pondré un ejemplo: ¿cuántas sentencias ha habido en este país para que se proteja al castellano de los ataques que desde la Generalidad de Cataluña se han producido? ¿Y cuántas para que el castellano pueda seguir siendo la lengua vehicular para los alumnos que así lo decidan? Muchas y no se ha cumplido ninguna. Y eso que las administraciones se supone que están para dar ejemplo a los ciudadanos. ¿Y han visto ustedes algún movimiento de quien corresponda para atajar estos incumplimientos? Todo lo contrario; niegan que esto se esté produciendo tomándonos a todos por estúpidos.
Me parece un claro abuso por parte de la Junta, que lo único que busca con este escarmiento es avisar a cualquier otro que intente desobedecer la ley. Y eso no estaría mal si la Junta fuera siempre igual de inflexible, pero por desgracia para nosotros los andaluces, "paganinis" de este "cortijo" que algunos se han montado y en el que llevan viviendo más de treinta años, no es así. Y la prueba la tienen en estos días en los que la Junta vuelve a ser noticia en algunos medios de comunicación (en los de extrema derecha, si atendemos a la definición que Rub-al-Kaba ha hecho de aquellos medios que no son afines a su régimen).
¿Qué no se han enterado? Pues resumiendo mucho, se trata de un órgano creado paralelo a la Consejería de Empleo de la Junta, desde donde se han gestionado más de 600 millones de euros para ERES, en los que se incluía a personas todas afines al partido o al sindicato que todos sabemos a pesar de que no habían trabajado nunca en las empresas sometidas a los ERES. En este caso, la inflexibilidad, la rigidez y el pleno cumplimiento de la Ley parece que ya no interesan tanto, negándose el PSOE a crear una comisión de investigación en el Parlamento andaluz para entre otras cosas averiguar como se han podido desviar 600 millones de euros sin haber pasado por ningún control, donde ha ido a parar ese dinero y quienes son los responsables de semejante chorizada.
Y es que ya lo dicen por ahí: "haced lo que yo diga, pero no hagáis lo que yo haga", no vaya a ser que tenga que ponerme a hacer cumplir la ley y acabéis todos a la sombra. Lo bueno que tendría esto, al menos para este empresario, es que en la cárcel si dejan fumar.
