Escribo hoy, 25 de Marzo, festividad de la Anunciación de la Virgen, porque hoy es el típico día en el que uno no sabe si echarse a llorar o coger la maleta e irse al último rincón que haya en el planeta. Hoy es uno de esos días en que nos vienen a la cabeza multitud de preguntas sin respuesta para nuestra desgracia: ¿a qué están jugando algunos en este país? ¿Sabe alguien qué es la Justicia y, sobre todo, como aplicarla? ¿Porqué llaman democracía a algo que ni de lejos se aproxima? ¿Porqué piensan algunos que los españoles somos tontos?
Y es que hoy hay tres noticias, todas relacionadas con la justicia (y ahora lo pongo en minúscula), que son para que nos planteemos seriamente muchas cuestiones.
En primer lugar nos encontramos con el voto particular de tres jueces del Tribunal Supremo sobre la no inscripción de Sortu como partido político. Curiosamente estos tres jueces pertenecen al "ala progresista" del Tribunal, es decir, que son los jueces que ha nombrado el PSOE, quien como todo el mundo sabe, no tiene más interés que negociar con ETA aunque eso suponga ciertas cosas inadmisibles. De siempre se ha pensado que el pilar fundamental de la democracia era la división de poderes: el poder legislativo, el poder ejecutivo y el poder judicial. Pues bien, esta división es evidente que no se está dando en España desde el mismo momento en que son los partidos políticos los que nombran a los jueces, lo que los convierte, no en servidores de la justicia y veladores del cumplimiento de las leyes, sino en estómagos agradecidos que no dudan en hacer malabares para satisfacer los deseos de quien los ha puesto en el cargo. Y es que en este caso la cosa está muy clara: si los fundadores del tal partido son de Batasuna, los militantes son de Batasuna y las ideas que defienden son las mismas que Batasuna, es que el partido, aunque se llame de otra manera, es Batasuna, es decir, ETA. Ya saben: si anda como un pato, si vuela como un pato y si hace "cuak, cuak", es que es un pato. Y esto vale para todos los jueces, porque hoy es el PSOE pero mañana será el PP y seguirá habiendo estómagos agradecidos. Pero aún no es tarde, todavía hay solución: cesen inmediatamente todos los jueces que forman tanto el Tribunal Supremo como el Tribunal Constitucional, y constituyan unos nuevos tribunales con unos miembros elegidos única y exclusivamente por los jueces. De esta manera, aunque los jueces, como es lógico, tendrán su propia ideología, sin embargo no tendrán la rémora de obedecer a nadie salvo a su conciencia.
La seguna noticia, muy relacionada con la anterior, es la petición que la fiscalía de la Audiencia Nacional ha hecho para que el chivatazo del caso Faisán no sea considerado colaboración con banda armada sino revelación de secreto. ¡Con dos cojones! O sea que ahora decirle a un etarra que no acuda a una cita porque lo van a detener, es decir, facilitarle la fuga a un terrorista, no es colaboración con la banda terrorista sino revelación de secreto. Y es que, al igual que pasa con el caso anterior, los fiscales obedecen al fiscal general del estado (también lo escribo en minúsculas porque su papel no merece otra cosa), quien a su vez obedece ciegamente al gobierno que por algo es quien lo nombró a dedo. ¿Solución? Pues igual que la anterior: cese fulminante del fiscal Conde Pumpido y elección de un nuevo Fiscal General del Estado nombrado exclusivamente por los fiscales de este país, para que de esta manera pueda tener total independencia en sus actuaciones. Y si en el caso Faisán están involucrados altos cargos políticos, como parece ser que lo están, aunque no le guste a Rub-al-Kaba ni a sus palmeros, se tendrá que investigar hasta sus últimas consecuencias y caiga quien caiga.
Y la tercera noticia, pero que es sin duda la más vomitiva e indignante, es la condena por encubrimiento a tres años de reclusión en un centro de menores, a ese "angelito" apodado "El Cuco", quien participó en la muerte y asesinato de Marta del Castillo. O sea, que un tío que estuvo presente en el asesinato (si es que no llegó a participar), que estuvo presente en la violación (si es que tampoco contribuyó), que hizo desaparecer el cadaver y que, para más inri, oculta donde está el mismo tanto a la policia como al juez, es condenado a pasar tres años (descontándole los que ya lleva) en un hotel de cinco estrellas, donde podrá jugar a la playstation y ver la televisión con todos los gastos pagados, puesto que eso es lo que son los centros de reclusión de menores. ¿Saben lo que se consigue con estas sentencias? Que aumenten los asesinatos y las violaciones y todo tipo de delitos porque los delincuentes saben que en este país es muy barato delinquir. Y créanme que los delincuentes saben más de leyes que los mismos jueces y abogados. Y no quiero ni pensar qué pasará cuando se juzgue al tal Carcaño, el presunto asesino. ¡Capaces son de dejarlo libre y darle una indemnización por el tiempo que ha estado en la cárcel!
Es evidente que hace falta una revisión total y absoluta de la legislación española en materia penal, pero además de forma urgente, es decir, para ayer. Hay que cambiar el Código Penal para que se instaure la cadena perpetua para los casos de asesinato y violación; hay que cambiar el Código Penal para que haya un cumplimiento íntegro de las penas impuestas, eliminando los beneficios penitenciarios, incluidos los permisos (que manda narices que a un preso se le concedan permisos para salir a la calle); y hay que derogar la ley del menor. Y hay que hacerlo porque un tío que es capaz de asesinar y violar a una persona, por muy menor que sea, es un asesino y como tal ha de pagar. Y si no quieren meterlo en la cárcel porque "sólo es un niño" que lo metan en un centro especializado para menores, pero que éste sea lo más parecido a una cárcel, y en cuanto cumpla la mayoría de edad, se le traslada a la cárcel para terminar de cumplir su condena. ¡Dejémonos de hipocresías! La reinserción de los presos no existe, es algo en lo que solo creen cuatro progres trasnochados. Como dice el refranero español, el que nace lechón muere marrano, y salvo casos muy puntuales que si son susceptibles de reinserción, los demás no lo son. Y además lo sabemos, porque un asesino nunca se reinsertará, un violador nunca se reinsertará y un atracador de bancos tampoco lo hará nunca. Pero esto no pasará. En cambio, ¿se imaginan qué pasaría si algún día el padre de Marta se cruzara por la calle con el tal Cuco y en un arrebato se tomara la justicia por su mano? No duden de que entonces caería sobre él todo el peso de la justicia y no habría ni beneficios, ni atenuantes, ni comprensión.
Y si tienen alguna esperanza de que el llamado cuarto poder, es decir, la prensa, denuncie todo esto que hoy les vengo a contar, olvídenlo. No lo harán, porque salvo honrosas excepciones, son también otros estómagos agradecidos que nunca muerden la mano que les da de comer. ¿Quieren un ejemplo? Desde las siete y media de la mañana hasta las nueve, he estado viendo el telediario de TVE y no han dicho ni media palabra de esta condena, por llamarla de alguna manera, no vaya a ser que la gente se indigne y reclame justicia y pida la derogación de esta ley injusta que protege a los delincuentes. Y es que no olviden que Rub-al-Kaba, el de sin ti no soy nada, no hace tanto tiempo que afirmó sin avergonzarse (no sabe lo que es eso) que en España no había ningún debate sobre esta ley y que la sociedad no estaba reclamando ningún cambio. Se ve que sólo ve los telediarios que él controla, que dicho sea de paso son casi todos.
¡Ay, Rub-al-Kaba! No sé si sin ti no soy nada, pero lo que está cada vez más claro es que contigo y con tu partido somos cada vez menos.
