viernes, 25 de marzo de 2011

Escribo hoy, 25 de Marzo, festividad de la Anunciación de la Virgen, porque hoy es el típico día en el que uno no sabe si echarse a llorar o coger la maleta e irse al último rincón que haya en el planeta. Hoy es uno de esos días en que nos vienen a la cabeza multitud de preguntas sin respuesta para nuestra desgracia: ¿a qué están jugando algunos en este país? ¿Sabe alguien qué es la Justicia y, sobre todo, como aplicarla? ¿Porqué llaman democracía a algo que ni de lejos se aproxima? ¿Porqué piensan algunos que los españoles somos tontos?
Y es que hoy hay tres noticias, todas relacionadas con la justicia (y ahora lo pongo en minúscula), que son para que nos planteemos seriamente muchas cuestiones.
En primer lugar nos encontramos con el voto particular de tres jueces del Tribunal Supremo sobre la no inscripción de Sortu como partido político. Curiosamente estos tres jueces pertenecen al "ala progresista" del Tribunal, es decir, que son los jueces que ha nombrado el PSOE, quien como todo el mundo sabe, no tiene más interés que negociar con ETA aunque eso suponga ciertas cosas inadmisibles. De siempre se ha pensado que el pilar fundamental de la democracia era la división de poderes: el poder legislativo, el poder ejecutivo y el poder judicial. Pues bien, esta división es evidente que no se está dando en España desde el mismo momento en que son los partidos políticos los que nombran a los jueces, lo que los convierte, no en servidores de la justicia y veladores del cumplimiento de las leyes, sino en estómagos agradecidos que no dudan en hacer malabares para satisfacer los deseos de quien los ha puesto en el cargo. Y es que en este caso la cosa está muy clara: si los fundadores del tal partido son de Batasuna, los militantes son de Batasuna y las ideas que defienden son las mismas que Batasuna, es que el partido, aunque se llame de otra manera, es Batasuna, es decir, ETA. Ya saben: si anda como un pato, si vuela como un pato y si hace "cuak, cuak", es que es un pato. Y esto vale para todos los jueces, porque hoy es el PSOE pero mañana será el PP y seguirá habiendo estómagos agradecidos. Pero aún no es tarde, todavía hay solución: cesen inmediatamente todos los jueces que forman tanto el Tribunal Supremo como el Tribunal Constitucional, y constituyan unos nuevos tribunales con unos miembros elegidos única y exclusivamente por los jueces. De esta manera, aunque los jueces, como es lógico, tendrán su propia ideología, sin embargo no tendrán la rémora de obedecer a nadie salvo a su conciencia.
La seguna noticia, muy relacionada con la anterior, es la petición que la fiscalía de la Audiencia Nacional ha hecho para que el chivatazo del caso Faisán no sea considerado colaboración con banda armada sino revelación de secreto. ¡Con dos cojones! O sea que ahora decirle a un etarra que no acuda a una cita porque lo van a detener, es decir, facilitarle la fuga a un terrorista, no es colaboración con la banda terrorista sino revelación de secreto. Y es que, al igual que pasa con el caso anterior, los fiscales obedecen al fiscal general del estado (también lo escribo en minúsculas porque su papel no merece otra cosa), quien a su vez obedece ciegamente al gobierno que por algo es quien lo nombró a dedo. ¿Solución? Pues igual que la anterior: cese fulminante del fiscal Conde Pumpido y elección de un nuevo Fiscal General del Estado nombrado exclusivamente por los fiscales de este país, para que de esta manera pueda tener total independencia en sus actuaciones. Y si en el caso Faisán están involucrados altos cargos políticos, como parece ser que lo están, aunque no le guste a Rub-al-Kaba ni a sus palmeros, se tendrá que investigar hasta sus últimas consecuencias y caiga quien caiga.
Y la tercera noticia, pero que es sin duda la más vomitiva e indignante, es la condena por encubrimiento a tres años de reclusión en un centro de menores, a ese "angelito" apodado "El Cuco", quien participó en la muerte y asesinato de Marta del Castillo. O sea, que un tío que estuvo presente en el asesinato (si es que no llegó a participar), que estuvo presente en la violación (si es que tampoco contribuyó), que hizo desaparecer el cadaver y que, para más inri, oculta donde está el mismo tanto a la policia como al juez, es condenado a  pasar tres años (descontándole los que ya lleva) en un hotel de cinco estrellas, donde podrá jugar a la playstation y ver la televisión con todos los gastos pagados, puesto que eso es lo que son los centros de reclusión de menores. ¿Saben lo que se consigue con estas sentencias? Que aumenten los asesinatos y las violaciones y todo tipo de delitos porque los delincuentes saben que en este país es muy barato delinquir. Y créanme que los delincuentes saben más de leyes que los mismos jueces y abogados. Y no quiero ni pensar qué pasará cuando se juzgue al tal Carcaño, el presunto asesino. ¡Capaces son de dejarlo libre y darle una indemnización por el tiempo que ha estado en la cárcel! 
Es evidente que hace falta una revisión total y absoluta de la legislación española en materia penal, pero además de forma urgente, es decir, para ayer. Hay que cambiar el Código Penal para que se instaure la cadena perpetua para los casos de asesinato y violación; hay que cambiar el Código Penal para que haya un cumplimiento íntegro de las penas impuestas, eliminando los beneficios penitenciarios, incluidos los permisos (que manda narices que a un preso se le concedan permisos para salir a la calle); y hay que derogar la ley del menor. Y hay que hacerlo porque un tío que es capaz de asesinar y violar a una persona, por muy menor que sea, es un asesino y como tal ha de pagar. Y si no quieren meterlo en la cárcel porque "sólo es un niño" que lo metan en un centro especializado para menores, pero que éste sea lo más parecido a una cárcel, y en cuanto cumpla la mayoría de edad, se le traslada a la cárcel para terminar de cumplir su condena. ¡Dejémonos de hipocresías! La reinserción de los presos no existe, es algo en lo que solo creen cuatro progres trasnochados. Como dice el refranero español, el que nace lechón muere marrano, y salvo casos muy puntuales que si son susceptibles de reinserción, los demás no lo son. Y además lo sabemos, porque un asesino nunca se reinsertará, un violador nunca se reinsertará y un atracador de bancos tampoco lo hará nunca. Pero esto no pasará. En cambio, ¿se imaginan qué pasaría si algún día el padre de Marta se cruzara por la calle con el tal Cuco y en un arrebato se tomara la justicia por su mano? No duden de que entonces caería sobre él todo el peso de la justicia y no habría ni beneficios, ni atenuantes, ni comprensión.
Y si tienen alguna esperanza de que el llamado cuarto poder, es decir, la prensa, denuncie todo esto que hoy les vengo a contar, olvídenlo. No lo harán, porque salvo honrosas excepciones, son también otros estómagos agradecidos que nunca muerden la mano que les da de comer. ¿Quieren un ejemplo? Desde las siete y media de la mañana hasta las nueve, he estado viendo el telediario de TVE y no han dicho ni media palabra de esta condena, por llamarla de alguna manera, no vaya a ser que la gente se indigne y reclame justicia y pida la derogación de esta ley injusta que protege a los delincuentes. Y es que no olviden que Rub-al-Kaba, el de sin ti no soy nada, no hace tanto tiempo que afirmó sin avergonzarse (no sabe lo que es eso) que en España no había ningún debate sobre esta ley y que la sociedad no estaba reclamando ningún cambio. Se ve que sólo ve los telediarios que él controla, que dicho sea de paso son casi todos.
¡Ay, Rub-al-Kaba! No sé si sin ti no soy nada, pero lo que está cada vez más claro es que contigo y con tu partido somos cada vez menos.

miércoles, 23 de marzo de 2011

Escribo hoy, 23 de Marzo, festividad de San Toribio, para hablar de la guerra que se está librando en Libia. ¿O quizá debería hablar de la no guerra que se está librando en Libia? Como es cuestión de interpretaciones, intentaré analizar qué es y como se debería llamar lo que estamos viendo por la televisión estos días.
Pero antes, no quiero pasar la oportunidad de señalar el ridículo tan espantoso que están haciendo los países occidentales con esta cuestión de Libia. No se puede hacer peor ni a propósito. Porque no se puede esperar tanto tiempo para intervenir y, por supuesto, no se puede intervenir sin tener claro ni cuales son los objetivos de dicha intervención ni quien y como se va a organizar. ¿Será EE.UU? ¿Será Francia? ¿Será la OTAN? ¿Seré yo, maestro, seré yo?
Pero como comprenderan mis fieles lectores, esta cuestión, aun siendo vital, me importa bastante poco. A mi lo que me preocupa es el papel que España está jugando y aún le queda por jugar en esta cuestión. Porque esto si que es un papelón y de los grandes, que deja todo lo anterior en problema menor.
Lo primero que quiero destacar es el nuevo ejemplo de dialéctica y retórica que ha desarrollado el socialismo español. Desde el mismo PSOE, pasando por todos los medios afines, se hacen verdaderos esfuerzos en vender esta acción militar como cualquier cosa menos una guerra. Ya saben, los adalides de la paz mundial y del no a la guerra, promotores de aquello que se vino a llamar "alianza de civilizaciones", no pueden quedar al mismo nivel que aquellos fascistas pasados que se vanagloriaban de invadir países y que se retrataban con los líderes mundiales para demostrar su importancia. Por lo tanto, e igual que pasó con la crisis económica, dificilmente oirán de boca de un sociata y menos de sus altavoces mediáticos la palabra guerra. A pesar de eso, no se dejen engañar: lo que está cayendo sobre Libia son bombas y mata a las personas, y eso, en mi pueblo, se llama guerra.
La segunda cuestión realmente llamativa es que Zparo y su gobierno se pasan por el Arco del Triunfo hasta sus propias leyes. Y es que, Zparo en su arrebato pacifista, aprobó una ley por la cual cualquier intervención militar de España tendría que ser antes aprobada por las Cortes Españolas. Y mire usted por donde, la semana pasada se envían aviones, barcos y hasta un submarino a Libia y no es hasta ayer cuando el Congreso dió su visto bueno a la intervención militar. Es cierto que Zparo se perdió la mayoría de episodios de SuperCoco y posiblemente por ésto no distinga entre el antes y el después, pero ¿no hay nadie en su gobierno que le pueda recordar estas cosas? ¿O es que son todos inútiles? No hace falta que contesten, ya han dado muestras suficientes de su capacidad.
En tercer lugar destaco el enorme esfuerzo que Zparo hizo ayer en las Cortes para diferenciar esta no guerra de Libia de aquella guerra injusta e ilegal de Iraq. Según él, esta no guerra se hace bajo el amparo de una resolución de la ONU (¡cómo si sirviera para algo un organismo donde hay países que pueden vetar en cualquier momento cualquier decisión, aunque esta la tomen el resto de miembros!), mientras que la otra no. Y como casi siempre se equivoca, y lo hace en varios sentidos: el primer error que comete es el tomar esta resolución como justificación para ir a la no guerra. Si no estoy equivocado, la resolución dice que la misión se hace para proteger al pueblo libio. Y yo me pregunto: ¿quién es el pueblo libio? ¿los rebeldes? ¿acaso la población civil que apoya a Gadafi no es pueblo libio? ¿y por el mero hecho de apoyar a Gadafi, ya no merecen protección y son susceptibles de ser atacados? Como ven, la resolución es manifiestamente mejorable. Pero es que comete otro error si cabe mayor aún, y es que intenta, después de tantos años, seguir con la mentira de que España estuvo en la guerra de Iraq. El problema es que ha pasado el suficiente tiempo ya como para que sepamos que España no estuvo en ninguna guerra ni intervino en ninguna acción militar, sino que la presencia española en Iraq coincidió con una resolución de la ONU para la reconstrucción de aquel país. Como ven si hay diferencia entre una guerra y otra, pero no es precisamente la que indica Zparo: España no estuvo en la guerra de Iraq pero si está en la guerra de Libia. ¡Esa es la diferencia!
Y por último, pero no por ello menos importante, están los "cejijuntos". Mejor dicho, no están los "cejijuntos", aquella colección de caraduras que tiene este país, cuyo mayor mérito consiste en vivir de la subvención, y que no dudaron ni siquiera un instante en ponerse, no hace tantos años, a la cabeza de todas las manifiestaciones contra la guerra que se celebraran este país, llegando incluso a acudir a la tribuna del Congreso para vociferar desde allí el famoso no a la guerra y llamar asesinos a todo el gobierno y diputados del Partido Popular. ¡Han desaparecido todos! Bueno no, todos no, porque Santiago Segura, único de esta especie que vive de su trabajo y no depende de la subvención, ha salido a criticar esta guerra. Los demás están todos en paradero desconocido: la familia Bardem, la familia Cruz, Victor Manuel y Ana Belén, Sabina, etc., etc., etc. ¡cómo si se los hubiese tragado la tierra! Y como uno ya no sabe que pensar, deduce que esta desaparición puede deberse a dos causas fundamentalmente: o bien las guerras a las que va Zparo no son guerras y aunque lo fueran siempre serían justas, o bien en próximos días recibiran en sus cuentas bancarias una cantidad importante de dinero vía subvención al pésimo cine español. Por si acaso, yo estaría pendiente del BOE.
Para terminar, les propongo un ejercicio de abstracción: imagínense que todo lo que está sucediendo en Libia es real, imagínense que la ONU hace una resolución pidiendo la intervención militar en Libia exactamente igual que la que han hecho, e imagínense que el gobierno español, presidido por Aznar o Rajoy o cualquier otro miembro del Partido Popular, va al Congreso a pedir autorización para intervenir según el mandato de la ONU. ¿Qué hubiera pasado? ¿Fácil, verdad? Se lo resumo: hubiera habido miles de manifestaciones en todo el país, encabezadas por los cejijuntos, en las que se llamaría asesinos, no sólo al gobierno y diputados, sino a cualquier militante de dicho partido (esto no es invención; esto ya pasó en su día); los cejijuntos y asociados llenarían la tribuna de invitados del Congreso para insultar al gobierno de turno (esto tampoco es invención); y el PSOE, adornado con pegatinas de no a la guerra, votaría en contra de intervenir en Libia, dándole totalmente la espalda al gobierno y a cualquier razón que éste pudiera esgrimir (algo que tampoco es inventado y que también sucedió).
Y es que, como dice el bolero, "que las guerras no son buenas, que hacen daño, que dan pena y se acaba por llorar". Pero eso siemprá será dependiendo del color con que se mire, y en este país hay mucha gente que tiene varios cristales de muchas tonalidades. Y ya saben, donde dije digo...



viernes, 11 de marzo de 2011

Escribo hoy, 11 de Marzo de 2011, festividad de San Constantino, precisamente por eso, porque hoy es 11 de Marzo, y los españoles de bien no podemos olvidar que hace siete años este país sufrió el ataque más grave que ha tenido en los últimos doscientos años y uno de los peores de su historia. Sirva este humilde blog como homenaje y reconocimiento a todas las víctimas de aquel ataque, a sus familias, quienes nunca podrán superar la pérdida de sus seres queridos y, porque no, a todos los españoles que no cejaremos ni nos rendiremos hasta que no se sepa toda la verdad de lo que pasó.
Sí amigos, tenemos que seguir luchando hasta conseguir averiguar qué paso realmente aquel aciago día: quienes fueron los autores intelectuales, quienes fueron los inductores, como se montó el atentado y porqué no se ha querido investigar hasta hoy. Porque por mucho que algunos nos quieran vender el hecho de que éste ya ha sido juzgado y condenado, todos sabemos o al menos sospechamos que ni se ha juzgado bien ni se ha condenado a los verdaderos culpables. Si me permiten, paso a relatar los puntos que me hacen pensar que aquí hay gato encerrado.
En primer lugar, unos meses antes de cometerse el atentado, la Policía Nacional detuvo a unos etarras que tenían, entre otros planes, hacer un atentado con bombas en unos trenes en Madrid coincidiendo con la Navidad. Ya es casualidad que los terroristas islámicos estuvieran pensando lo mismo.
En segundo lugar, los terroristas islámicos mencionados anteriormente, sólo eran pequeños traficantes de droga, puteros hasta reventar y borrachos como ellos solos. Como ven, el prototipo de un islamista radical, fiel seguidor del Corán y cumplidor de sus normas. A esto hay que sumar, que esa condición de camellos cutres haga dudar y mucho de su capacidad para organizar un atentado tan bien preparado, con varias bombas en varios trenes que explosionan prácticamente a la vez, e incluso, de su propia capacidad para preparar y montar las bombas.
En tercer lugar, me cuesta mucho creer que un "yonki" con serios problemas psicológicos sea capaz de robar una cantidad importante de explosivo de una mina y trasladarlo desde Asturias hasta Madrid tranquilamente. Y eso suponiendo que el explosivo robado fuera el que realmente se utilizó en los atentados, cuestión sobre la que hay muchas dudas.
En cuarto lugar, y relacionado con lo anterior, ¿qué clase de instrucción se hizo del caso por el juez de la Audiencia Nacional que lo primero que ordenó fue la destrucción de los trenes? ¿No sería ahí precisamente, en los trenes, donde se podrían obtener el mayor número de pruebas y evidencias en torno al atentado? No creo que haya que ser un experto jurista para saber que esto es así. Entonces, ¿qué motivos había para destruir estos trenes?
En quinto lugar, y relacionado también con el anterior, está la evidente manipulación de pruebas que hubo por parte de algunos mandos policiales que, a día de hoy, se encuentran imputados por dicha manipulación. Curiosamente, estos mandos policiales fueron ascendidos y condecorados por su actuación durante la investigación de este atentado, sin que a día de hoy se les haya retirado ni los ascensos ni las condecoraciones. ¿Porqué?
Y en sexto lugar, pero no por ello menos importante, está el hecho de que el 95% de los atentados islamistas son cometidos por terroristas suicidas, y siempre cuando estos atentados se hacen para enseñar al mundo lo que son capaces de hacer, como por ejemplo pasó con los atentados de las Torres Gemelas o el del metro de Londres. ¿Porqué aquí no hay terroristas suicidas? ¿Acaso estos terroristas islámicos no querían ganarse el cielo? Es extraño y dificil de creer... salvo por el hecho de que muy probablemente no estemos hablando de integristas islámicos.
Es evidente, al menos en mi opinión, que quedan muchas cosas por averiguar y por investigar sobre este atentado. Y como dijo el ahora ministro, Rub-Al-Kaba, los españoles merecemos un gobierno que no nos mienta. Sería bueno que empezaran por explicar porqué no quieren investigar más y, sobre todo, porqué protegen a algunos policias que, como ya hemos comentado, están imputados por un delito muy grave, como es la manipulación de pruebas.
Mientras no se aclare todo lo que sucedió, la sombra de la sospecha permanecerá siempre en mi mente y sálvese quien pueda. Por el momento, sólo nos queda el recuerdo, el homenaje y nuestras oraciones para todos aquellos inocentes a los que le arrancaron la vida sin saber todavía porque.





miércoles, 2 de marzo de 2011

Escribo hoy, 2 de Marzo de 2011, festividad de Santa Beatriz, para comentar las últimas ocurrencias del gobierno que nos ha tocado sufrir. ¡Perdón! ¿He dicho última? No, no, penúltima, que el viernes hay consejo de ministros y sepa Dios con lo que nos sorprenden.
Antes de nada quisiera hacerles una reflexión en voz alta: ¿ustedes se han dado cuenta de que cada vez que este gobierno toma una medida para ahorrar la acabamos pagando los españolitos de a pie? Les prometo que en unos días haré un blog con una serie de medidas básicas que se me ocurren dentro de mi gran ignorancia que permitirán ahorrar mucho y, además, no tendremos que pagarlas los españoles. Pero mientras, vamos a lo que nos ocupa hoy.
La primera tontería que tuvimos que oir fue la de rebajar la velocidad en las autovías y autopistas en 10 km/h. No hay que ser el ingeniero jefe de Ferrari para saber que el consumo de combustible en los vehículos depende, no de la velocidad, sino de las revoluciones del motor. Y con ser un poco leído se sabe que es mayor el consumo que hay en ciudad cada vez que hay que parar, arrancar, parar, arrancar, es decir, la conducción normal en la ciudad. Ante esto, ¿porqué quieren rebajar la velocidad en las ciudades a 30 Km/h? ¿Y porqué han llenado las ciudades de vadenes que, además de ser ilegales, por no estar homologados, y de reventar todos los bajos de los coches, nos hacen reducir la velocidad para pasarlos y luego acelerar para seguir circulando? Pues tiene una explicación tan fácil y tan simple como la mente de Zparo: el aumento de la recaudación vía multa que van a tener las arcas del estado. No tiene otro fundamento, solo quieren recaudar más porque saben que muy poca gente va a respetar esos límites de 110 km/h. ¡Ah! Por cierto, y ya puestos a ahorrar, en vez de cambiar las señales enteras ¿porqué no cambian solo el 2 por un 1? ¿No saldrían más baratas las pegatinas?
La segunda estupidez fue la de apagar las luces en las carreteras, que ahora ha acabado en sustituirlas por unas de bajo consumo. Ya saben, aquello de donde dije digo... Y digo yo una cosa: ¿acaso le van a regalar al gobierno todas las bombillas necesarias para hacer ese cambio? Porque me imagino que ese cambio conlleva un gran número de bombillas. Y otra pregunta que se me ocurre: ¿no hay que hacer ninguna modificación en las instalaciones actuales para adaptarlas al bajo consumo? Porque si esto es así, y aunque no lo sea dado el gran número de bombillas a adquirir, ¿no va a resultar más caro el collar que el perro? ¿Porqué no esperan a que se vayan fundiendo las que hay puestas actualmente para sustituirlas y ya, de paso, se aprovechan las que ya están instaladas? O mejor, ¿porqué no las encienden nada más que de noche?
La tercera chorrada fue las declaraciones del secretario de estado de Economía, sr. Campa, afirmando que las familias españolas son muy ricas y que tienen que consumir más. Que diga eso el día de antes de que se sepa que el paro sigue subiendo ya es surrealista, pero que encima lo diga alguien que se supone que tiene que tener un conocimiento mínimo de economía ya es esperpéntico. Para que la gente consuma -¡qué más le gustaría a la gente que salir y entrar y cambiar de coche e ir de vacaciones,...- es necesario que exista antes una sola cuestión: CONFIANZA. Sí, confianza. Confianza en que no vas a perder el empleo, o que no te van a bajar el sueldo, o que no te van a volver a subir los impuestos,... El día que la gente tenga una estabilidad que le permita mirar al futuro con confianza, todo el mundo empezará a consumir de nuevo. Pero mientras que la situación siga con esta incertidumbre y con esta inestabilidad, todo el mundo ahorrará todo lo que pueda pensando en el día de mañana, puesto que nadie sabe en qué situación se encontrará. Puede ser, y eso lo explicaria todo, que cuando hablaba de que las familias españolas son muy ricas lo estuviera haciendo de la suya y de las de sus compañeros de partido, que como vamos conociendo lo son y bastante, unas por haberlo conseguido honradamente y otras no tanto.
Y, por último, aunque esto no es ninguna tontería, el cambio que han sufrido algunos en unos pocos años. Y es que, por si no se han enterado, Trini, la que dicen que es ministra de asuntos exteriores, y Carmencita Chacón la ministra de defensa pacifista, han pedido a EE.UU que ataque Libia e incluso han ofrecido las bases españolas para ello. Y yo me pregunto: ¿éstas no eran las del "no a la guerra"? ¿O acaso la guerra de Irak era distinta a la que hipotéticamente se puede producir en Libia? ¿No morirán inocentes en Libia? ¡Ah! que el "no a la guerra" era solo porque Aznar apoyó -que no acudió, que no es lo mismo- la guerra de Irak, que era una invasión ilegal, pero ahora es distinto porque Gadaffi está masacrando a su pueblo. ¡Como si Sadam no hubiera hecho lo mismo con el suyo! además de apoyar, financiar y proteger a Al Qaeda.
¡Ay, Señior! Que año más largo vamos a pasar y eso suponiendo que solo sea un año.