Escribo hoy, 17 de Septiembre, festividad de San Roberto Belarmino -un santo muy premiado, por cierto- para abordar un nuevo tema de actualidad, como es el establecimiento de nuevo del impuesto de patrimonio.
Para empezar diré que los impuestos me parecen necesarios porque son una de las fuentes de financiación más importantes que tienen los estados -sino la que más- para llevar a cabo sus inversiones en infraestructuras, educación, sanidad, etc.
Pero, ahora bien, igual que digo ésto, también digo que los impuestos en España se están convirtiendo en un robo a mano armada. Y lo digo por dos razones: la primera, porque son bastante elevados, por mucho que nos digan que la presión fiscal en España es inferior a la media de los países de la UE (una cosa es la presión fiscal, que se mide con respecto al PIB nacional, y otra muy distinta la carga fiscal que soportamos los ciudadanos, y ahí no hay comparación alguna). La segunda razón es más grave aún, y es que, cuando los encargados de gestionar esos recursos son unos inútiles o unos ladrones o ambas cosas a la vez, y tiran el dinero -o directamente se lo llevan- en cuestiones que poco o nada tienen que ver en el desarrollo del país, la palabra robo toma todo su sentido.
Y, sin duda, el caso de este impuesto recuperado ahora es un claro ejemplo. Decía Z-ETA-paro allá por el año 2007 que el impuesto de patrimonio era desigual e injusto, y tenía razón. Lo que no entiendo es qué ha cambiado en estos tres años para ahora recuperarlo y, encima, defenderlo. ¡Ah, sí, ya lo se! El presidente del gobierno en ejercicio, Rub-al-Kaba, está tomando todas estas medidas para ver si despierta a la izquierda más radical y evita un batacazo de aupa en las próximas elecciones. Lo que no sabe es que los únicos que están movilizados en la izquierda son, precisamente, los radicales.
Si me permiten un inciso, comentaré también brevemente el discurso que Rub-al-Kaba está manteniendo últimamente, un discurso plagado de los tópicos de la izquierda: los ricos tienen que pagar más y los bancos, que tienen la culpa de todo, han de arrimar el hombro. Y por eso han recuperado el impuesto de patrimonio y quieren poner uno a los bancos. Del primero ahora seguiremos hablando y, con respecto al segundo, ¿alguien tiene la menor duda de que en caso de imponer ese impuesto a los bancos, éstos no acabarán repercutiéndolo a sus clientes, o sea, al ciudadano de la calle, vía aumento de comisiones u otros inventos que traigan? Tiempo al tiempo.
Pero volviendo al tema que nos ocupa de los impuestos, todos los impuestos tienen un hecho imponible que marca el sentido de dicho impuesto. El IVA, por ejemplo, grava el consumo; el IRFP grava las rentas obtenidas por el trabajo, los impuestos especiales gravan el consumo de determinados productos (otro robo más)... Pero, ¿qué hecho imponible determina el impuesto de patrimonio? Ni ellos mismos lo saben y quieren confundirnos con la falacia de la izquierda de "que paguen más los que más tienen".
Para tener que pagar este impuesto, nos han "impuesto" -valga la redundancia- un patrimonio mínimo de 700.000 euros. Unos dirán que es mucho, otros dirán que es poco. Pero vamos a analizar como se puede llegar a tener un patrimonio de esta cantidad. Las formas son varias: se puede llegar a él robando, aunque entonces dudo mucho que el poseedor de este patrimonio lo declare; se puede llegar a través de un premio de una lotería que, por cierto, están exentos de tributación; se puede llegar por una herencia, y se estaría cometiendo otra injusticia, puesto que las herencias ya tributan por el no menos injusto impuesto de sucesiones; y se puede llegar también, aunque sea realmente difícil, en plan hormiguita, trabajando mucho y ahorrando más. Y aquí se estaría cometiendo otra tropelía mayor aún y es que uno va pagando impuestos año tras año vía IRPF, en función de sus ingresos obtenidos por lo que estaríamos hablando de una doble imposición que, además, estaría penalizando al ahorro. ¿Qué pasará entonces con la imposición de este impuesto? Pues básicamente que los que tienen ese patrimonio, se lo llevarán. Simple y llanamente.
A mi particularmente me da igual que retomen este impuesto porque, para desgracia mía, no tengo ese patrimonio, pero si lo que realmente quieren es aumentar la recaudación para tapar el agujero del déficit, creo que se equivocan de cabo a rabo. La cantidad que van a recaudar es insignificante comparada con el déficit. ¿Quieren recaudar, pero de verdad? Pues que empiecen por cambiar la tributación de las SICAVs -sociedades de inversión de capital variable-. Para el que no lo sepa, éstas tributan al 1% mientras que cualquier sociedad tributa en España al tipo medio del 30%. Como diría Mourinho, ¿porqué? ¿porqué no tienen estas sociedades un tipo igual que el resto de sociedades españolas? ¿No será porque ahí es donde está realmente el patrimonio de los políticos, de sus familias y de sus amigotes? Les aseguro que subiendo el tipo impositivo de estas sociedades al 30% recaudarían muchísimo más que lo que van a recaudar con el impuesto de patrimonio. Y si ésto les da miedo, que empiecen dando ejemplo ellos, haciendo que todo su sueldo tribute por IRPF, ya que en la actualidad una buena parte del sueldo de los políticos está exento de tributación. ¿Porqué? ¿Porqué? ¿Porqué? -Mourinho dixit-.

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